La boda de Harry y Meghan, 500.000 millones de libras para la Casa Real

La boda de Harry y Meghan,   500.000 millones de libras para la Casa Real
16 de mayo de 2018 GETTY
Actualizado 16/05/2018 21:29:35 CET

   MADRID, 16 May. (CHANCE) -

   Gerardo Correas, Presidente de la Escuela Internacional de Protocolo, nos ha dado las claves de la boda del año. Este sábado el príncipe Harry contraerá matrimonio con la estadounidense Meghan Markle, suponiendo un cruce de culturas en la Casa Real Británica. En estos días previos a la gran boda te contaremos todos los secretos para no perdernos detalle de este esperado día. Gerardo es también el Vicepresidente Primero de la Organización Internacional de Ceremonia y Protocolo, por lo que no podíamos estar en mejor manos para entender todo lo que engloba este enlace.

   CHANCE: ¿Qué es realmente el protocolo?

   Gerardo Correas: Es pura transmisión de imagen. Es procedimentar una situación mediante unas técnicas profesionales para trasladar un mensaje, bien con tu propia imagen o con tus gestos no verbales. Potenciar el contenido a través de una escenografía, pero que esa escenografía sea natural, que sea verdad. Eso es el protocolo, por lo que confluye directamente con las técnicas comunicativas, de marketing, de publicidad o técnicas de relación pública que tiene que hacer cualquier institución, sea pública o sea privada. El día que el señor Obama va por la Casa Blanca y se encuentra a una persona limpiando el suelo y le choca el puño, ese día no está haciendo un saludo de cortesía, sino mandar un mensaje mediático tremendo a todo el planeta con el que dice que se acerca al pueblo gobernado, por lo tanto son una serie de gestos que hechos de manera natural y con las técnicas profesionalmente realizadas conseguir lanzar el mensaje que tú quieres lanzar.

   CH: ¿Nos falta mucho en protocolo?

   G.C: Se va avanzando, nos falta evitar ese concepto tradicional de la educación social de saber estar, saber comportarse. Estamos hablando de millennials, de la generación Z, de los bebés de ahora, que ya abren la pantalla del smartphone, pues lógicamente se tienen que comportar de manera de distinta, reciben educación distinta. No podemos actuar y comportarnos del mismo modo que se comportaban hacen 50 años. La sociedad está cambiando y eso hace que evolucionen las formas de relacionarnos.

   CH: ¿Qué significa la boda a nivel mediático?

   G.C: A nivel mediático es tremendo. Solo hay que ver cifras para darse cuenta de que es tremendo, desde los 1.200 millones de personas que vieron el funeral de Lady Diana Spencer, hasta casi los 800 que siguieron la boda de William y Kate, a los 200 millones de personas que se espera en esta boda. Habrá que hacer las cosas de manera adecuada, para que al mismo tiempo que se ve una boda de una persona, se aproveche para poder lanzar mensajes de marca, de país, mensajes de institución, la imagen de la jefatura del Estado Británico. Estamos hablando de marca país y aparte de que sea una boda súper rentable, económicamente hablando, va a dejar cerca de 500 o 600 millones de libras de beneficios, pero aparte de esto, no se puede cuantificar cuanto sería el coste de la publicidad en medios tradicionales de todo lo que se va a decir de esta boda. El coste sería incalculable, pero son otras formas de comunicar y el poder mediático es tremendo y además hace que los súbditos, el pueblo, los ciudadanos británicos estén absolutamente de la mano con su jefatura de Estado. Ya lo quisieran todos los Estados.

   CH: ¿Podemos decir que saben trabajar muy bien el protocolo?

   G.C: Saben trabajarlo muy bien, la Casa Británica con sus tradiciones son muy tradicionales, pero tradición no significa encorsetamiento, no significa antimodernidad. Todo lo contrario, saben trabajar perfectamente lo que es la tradición con lo que es la realidad social, tienen muy claro los mensajes que quieren transmitir y la Casa Real Británica es completamente distinta a la cultura por ejemplo de la Casa Real Española. La Casa Real Británica tiene pisos en el centro de Londres en alquiler, y una persona va todo los primeros de cada mes a cobrar, algo impensable en España y que allí ven absolutamente normal. Con esa cultura distinta tener claro los objetivos que quieres transmitir y de ahí en adelante y en función de esos objetivos.

   CH: ¿Quiénes van a ganar esos millones de libras de los que estabas hablando?

   G.C: Pues distintos colectivos, va a ganar dinero la casa real, va a ganar dinero Londres, que tiene un retorno económico importante. Windsor está a muy pocos kilómetros por lo que toda la atracción y la presencia en informativos de todo el planeta durante horas es cuantificable a través del famoso ROI. Esos 500 millones de libras son retornos directos, lo indirecto puede ser mucho más superior.

   CH: ¿Por qué va a ganar dinero con esta boda la Casa Real?

   G.G: Va a ganar dinero porque tiene una serie de acciones que realiza con las cuales se obtiene beneficios. Es distinta cultura en cuanto a que sus cuentas son muchísimo más transparentes que las de cualquier otra casa real europea y ya no digo árabe u oriental. Allí hasta un recibo de un gasto mínimo de un bolígrafo está a la luz pública.

   CH: ¿De dónde sacaría la Casa Real esos ingresos de beneficios?

   G.C: Cuestiones de merchandising, cuestiones de publicidad directa. En Londres en cada barrio va a haber una fiesta en la calle, con la gente del pueblo en la calle, entonces ahí hay una serie de proveedores reales, un tema muy complejo en cuanto lo que es directo y lo que no, pero absolutamente legítimo y absolutamente visto con muy buenos ojos.

   CH: ¿Qué mensajes van a transmitir y por qué transmitirlos?

   G.C: Sobre todo el primer mensaje es un mensaje de modernidad, de que la sucesión de la corona está garantizada, asumiendo la jefatura del Estado. Es verdad que eres rey porque eres hijo de rey, porque es una monarquía parlamentaria, sin embargo estás preparado y estás trabajando adecuadamente para poder solucionar cuestiones de Estados. Ese es el primer mensaje. A partir de ahí hay mensajes clarísimos que vamos a ver, mensajes de apoyo, total y absolutamente unánime de todo el pueblo a su jefatura de Estado encarnada en la corona. Y después del propio país modernidad, calidad, eficiencia, buena imagen, con una buena organización.

   CH: ¿Qué papel juega en los mensajes el polémico Brexit?

   G.C: El tema del Brexit es muy complicado. Son las relaciones con Europa, entonces lo dejan absolutamente aparte, les da igual que fuese un país absolutamente independiente de la Unión Europea que fuera un país todavía en trances de estar en la Unión Europea y entonces no lo tienen en cuenta, pero sin embargo creo que les va a beneficiar y mucho en cuanto a las relaciones diplomáticas con la Unión Europea.

   CH: En cuanto a la boda de Meghan y Harry, ¿Qué ocurre con el bautismo de Meghan, la iglesia?

   G.C: Hay que adaptarse a distintas cosas que pueden llamar la atención pero que sin embargo no van a trascender de manera importante en muy poco tiempo. Ahora nos llama la atención que la abuela política de Meghan es la cabeza de la Iglesia británica, por lo que ella decide asumir esta religión. No se le dio importancia cuando todos los medio de comunicación que fueron al puerto a ver cómo embarcaban los 24 baúles que acompañaban a Grace Kelly cuando iba hacia Francia a casarse con el príncipe de Mónaco. Quedó como una anécdota. Es una boda distinta, no es una boda de heredero directo, no habrá mucho mandatario. Va a haber mucho actor, mucha actriz, más de amigos pero sin embargo la van a ver 600 millones de personas.Sin embargo hay cuestiones, el cronograma de la boda, con la música, las salidas, las entradas, es exactamente igual que hace 400 años. Cosa que quiero recordar que también se hizo en la boda del 22 de mayo del 2004.

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