21 de agosto de 2019
  • Martes, 20 de Agosto
  • 11 de enero de 2009

    La finca experimental de Motril comenzará en abril la producción de chirimoya y mango en invernaderos

    El objetivo es proponer esta modalidad, que exige menos mano de obra, a los agricultores que pretenden deshacerse de sus invernaderos

    MOTRIL (GRANADA), 11 Ene. (EUROPA PRESS) -

    La finca experimental La Nacla-Puntalón, situada en el municipio costero de Motril (Granada), prevé finalizar en abril el trámite necesario para comenzar una nueva investigación que evaluará la viabilidad de plantar en invernaderos frutas tropicales como la chirimoya y el mango, que en la actualidad se cultivan al aire libre.

    Se trata de una experiencia piloto en la que los expertos adelantarán en un mes la maduración de los frutos y evaluarán si la calidad del producto cultivado bajo plásticos se equipara al del exterior, según explicó a Europa Press el ingeniero agrónomo y responsable de la finca experimental, Ignacio Escobar.

    Así, se habilitará un invernadero con tierra -cuya autorización ya ha sido solicitada al Ayuntamiento de la localidad-- y otra zona para plantar chirimoya y mango al aire libre, controlando de forma pormenorizada las diferencias entre ambos cultivos.

    Se prevé obtener mayor producción en el invernadero, si bien esta modalidad experimental conlleva algunas desventajas como una falta de coloración, que el consumidor asocia a la calidad del producto, y un cambio en el nivel de azúcares. Los expertos centrarán su labor en corregir estas deficiencias, detectadas en otras fincas experimentales que ya desarrollan este estudio, como 'La Mayora' de Málaga.

    Escobar explicó que el fin último de la investigación es mitigar la proliferación de invernaderos en desuso en la costa granadina, donde "la edad media del agricultor es alta y muchos de ellos abandonan las instalaciones porque no saben qué hacer con ellas".

    "Si comprobamos que el cultivo de chirimoya bajo plásticos es rentable, puede ser una alternativa para los agricultores que no quieren mantener una actividad tan intensiva, ya que esta producción requiere menos mano de obra y así sus infraestructuras no caerían en desuso", comentó escobar.

    Algunas de las ventajas de cultivar chirimoya y mango bajo plásticos son el adelanto de la plantación en un mes, el aumento de la producción y su llegada temprana al mercado. En el caso del mango, un fruto delicado, también "se avanzaría mucho" en lo que al control de enfermedades se refiere, añadió el responsable de La Nacla-Puntalón.

    No obstante destacó la necesidad de conseguir calidad en los frutos, que se plantarán en un perfil de suelo sin sales minerales y con un estricto control de la temperatura mediante distintas técnicas, especialmente cuando llegue el verano.

    También se estudiará qué especies de mango y chirimoya se adaptan mejor al cultivo en invernadero, todo ello encaminado a encontrar la fórmula mas viable para que la pongan en práctica los agricultores de la comarca costera.