6 de agosto de 2020
25 de marzo de 2014

Alcalde de Carboneras, "satisfecho" porque la sentencia del TSJA "coincide con los intereses municipales"

ALMERÍA, 25 Mar. (EUROPA PRESS) -

El alcalde de Carboneras (Almería), el independiente Salvador Hernández (Gicar), ha trasladado su "satisfacción" ante el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que sostiene que el suelo sobre el que se asienta el hotel en el Algarrobico es urbanizable, lo que, según ha remarcado, "coincide con lo que siempre hemos defendido y con los intereses municipales".

Hernández ha indicado a Europa Press que, tras esta sentencia, el Consistorio carbonero, gobernado en coalición con el PP, continúa "apostando" por el proyecto de Azata del Sol y hecho un nuevo llamamiento para que la Junta andaluza, el Ministerio de Alimentación, Pesca y Medio Ambiente (Magrama) y Ayuntamiento "nos sentemos para intentar encontrar una solución al conflicto".

"Para nosotros la solución pasa por la apertura al público del hotel", ha señalado el regidor, quien ha lamentado que se hayan "perdido ocho años" para los vecinos de Carboneras. "Esta claro que por la vía judicial no hemos sacado nada positivo, por lo que habrá que cambiar de camino", ha señalado.

Cabe recordar que la normativa urbanística municipal, cuya última modificación se aprobó en pleno en 2009, recoge el sector ST-1 sobre el que se levanta el establecimiento de una veintena de plantas y 411 habitaciones como suelo urbanizable, un extremo que, según ha remarcado Hernández, "no se ha cambiado a instancias de la Junta andaluza".

TSJA acordó en agosto de 2010 prohibir al exalcalde de Carboneras, el socialista Cristóbal Fernández, que acometiese actuaciones urbanísticas en el paraje de El Algarrobico, tanto en el sector ST-1 como en el sector ST-2, y le advirtió de que, de no acatar la medida, estaría incurriendo en un delito de desobediencia después de que la corporación local aprobase en 2009 la adaptación de sus Normas Subsidiarias (NNSS) a la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA) en la que mantenía la calificación de urbanizable para el sector.

Lo hacía como medida cautelar en el marco de contencioso-administrativo por el que en 2012 dictaminó que el suelo del paraje era "no urbanizable de especial protección" al estimar el recurso de Greenpeace contra el Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) de 2008. En este proceso no estaba personada la promotora del hotel, que interpuso otro recurso sobre esa misma normativa ambiental autonómica que ha dado lugar a la resolución hecha pública este martes por el que el Alto Tribunal andaluza determina que ese suelo era y debe ser urbanizable.