5 de diciembre de 2020
25 de junio de 2007

Almería.- Tribunales.- Cuatro años de cárcel para el único acusado por un tiroteo entre clanes gitanos rivales en Albox

La Audiencia Provincial rebaja en dos años la petición del fiscal al aplicar la atenuante de retraso mental y trastorno psicológico

ALMERÍA, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial de Almería condenó a cuatro años de prisión a J.J.R.M., miembro del clan gitano de Los Pertolos de Albox (Almería), por un delito de homicidio en grado de tentativa contra otro vecino del municipio a quien disparó por error en febrero de 2003 al confundirlo con los autores de un tiroteo previo en el que, a su vez, falleció un tío del penado y resultaron heridos de gravedad otros dos familiares.

En la sentencia de la Sección Segunda, a la que tuvo acceso Europa Press, el magistrado ponente Juan Ruiz Rico aplicó en la condena a J.J.R.M., de 30 años y una minusvalía del 65 por ciento reconocida por la administración, la atenuante muy cualificada de retraso mental y límite junto a un trastorno de la personalidad por dependencia, circunstancia por lo que rebajó en dos años la pena solicitada por Ministerio Fiscal y acusación particular.

Impone, sin embargo, el pago de una indemnización de 500.000 euros por los 360.000 euros solicitados por el fiscal para la víctima, a quien una de las balas disparadas por el acusado contra la furgoneta que conducía, le atravesó la espalda a nivel de la articulación costoclavicular D8 donde quedó alojado el proyectil.

A consecuencia de la herida, el vecino de Albox identificado como A.M.C. necesitó 238 de hospitalización y ha quedado postrado en una silla de ruedas por lo que el magistrado considera "ha quedado gravemente mermado su desarrollo familiar y profesional".

El fallo condenatorio para J.J.R.M., que permaneció en prisión preventiva en el centro provincial de El Acebuche de 12 de noviembre de 2004 a 23 de octubre de 2006, considera probado que a las 08.30 horas de la mañana del 3 de febrero de 2003 éste se encontraba junto a otros familiares en la explanada delantera de su domicilio en la calle Alfarerías, 17 de Albox cuando comenzaron a recibir disparos por parte de personas ocultas en una nave industrial próxima al lugar.

Como consencuencia de los disparos de armas largas fallecieron un tío del condenado y resultaron heridos de gravedad otros dos por lo que, ante lo sucedido, J.J.R.M y otros miembros del clan entraron en la vivienda y cogieron del armario armero varias escopetas, entre ellas, una marca bereta 92 calibre 9 milímetros parabellum que, según las pruebas balísticas, fue usada por el condenado que, además, tenía licencia de uso restringida a la modalidad de tiro olímpico.

Así, una vez en el exterior según consta en la sentencia de la Sección Segunda, el penado efectuó numerosos disparos igual otros miembros de su familia hacia donde probablemente se habían dado a la fuga los autores de la agresión previa en una furgoneta marca Citroen que previamente dejaron aparcada tras la nave industrial y que, con posterioridad, apareció abandonada frente tapias cementerio local.

Transcurrido un plazo tiempo no determinado pero que el magistrado Juan Ruiz Rico considera debió ser breve, J.J.R.M. observó como una furgoneta de similares características pero de la marca Opel Combo y conducida por la víctima A.M.C, totalmente ajeno a los hechos --matiza-- circulaba por un camino próximo situado a entre 275 y 280 metros de la casa.

En la creencia de que el vehículo era el mismo en el que habían huido los agresores, el penado efectuó varios disparos, uno de los cuales atravesó la ventanilla del conductor y causó las lesiones invalidantes al mismo.

Las pruebas balísticas efectuadas a los proyectiles en los laboratorios de la Policía Científica mostraron, según el fallo, sin duda alguna procedían de la pistola propiedad del joven. Durante la vista oral, por otra parte, no quedó establecido que dicha arma --entregada a la Guardia Civil de Albox cuatro días después de los hechos, fuera utilizada por otra persona que no fuera su titular.