18 de noviembre de 2019
7 de septiembre de 2009

El Ayuntamiento de El Ejido dice que rescindirá su convenio con Ecovidrio si continúa "su mala gestión"

ALMERÍA, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -

El concejal de Servicios Públicos del Ayuntamiento de El Ejido (PAL), José Antonio García (PAL), anunció hoy que rescindirá el convenio existente con Ecovidrio, asociación sin ánimo de lucro encargada de la gestión del reciclado de vidrio de España, si continúa "incumpliendo su contenido, debido a las molestias que está ocasionando a los vecinos ejidenses".

Según informó el Consistorio en una nota, el concejal mantuvo hoy una reunión con el delegado de Andalucía oriental de Ecovidrio, José Muñoz, en la que mostró el "descontento" del Ayuntamiento de El Ejido con la gestión por parte de la entidad del sistema de retirada de vidrio de los más de 210 contenedores que tiene la red municipal.

Entre las principales quejas se encuentra el "incumplimiento" de la frecuencia de vaciado de su contenido, lo que provoca en muchas ocasiones que "rebosen los envases" en los contenedores, y que, según el Ayuntamiento, "impide a los ciudadanos su colaboración en el reciclaje".

Así, el edil afirma que tampoco se cumple con los lavados de los contenedores de forma periódica, algo que también provoca "molestias por los lixiviados que se generan al depositar los envases de vidrio".

En la actualidad, en el municipio de El Ejido hay instalados 210 contenedores para la recogida de vidrio para su reciclaje, a los que hay que sumar los 100 del sistema 'Horeca' implantado para los restaurantes.

El Ayuntamiento de El Ejido asegura que ha hecho llegar en numerosas ocasiones quejas concretas a Ecovidrio, en las que ha expresado el "descontento" de la concejalía ante la aplicación del convenio. García se mostró "inflexible" al asegurar que se ha dado un ultimátum a la empresa para que en las próximas semanas subsanen todas las deficiencias detectadas por el Ayuntamiento ya que "de lo contrario habrá rescisión del convenio", aseveró.

"Prestar un servicio inadecuado es crear molestias a los ciudadanos, ya que ven cómo se acumulan los envases en los contenedores sin que sean retirados, o que esos contenedores no sean lavados para evitar las molestias de olores", un aspecto que, observó, "daña también la imagen del municipio y sobre todo reducen la concienciación ciudadana para colaborar en el reciclaje".