20 de marzo de 2019
6 de abril de 2014

Condenado a 7 años y 6 meses por golpear a su pareja con una garrota y amenazarla con un cuchillo

ALMERÍA, 6 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia de Almería ha condenado a siete años y seis de prisión a un vecino de Roquetas de Mar (Almería) por golpear a su compañera sentimental en varias ocasiones con una "garrota" y esgrimir un cuchillo contra ella durante uno de los ataques aunque lo tiró al suelo al observar la presencia de agentes de la Guardia Civil.

La Sección Tercera rechaza el recurso de apelación interpuesto por la defensa del acusado y confirma el fallo del Juzgado de lo Penal número 2 que le condenó como autor de dos delitos de lesiones a seis años de cárcel y a 18 meses por otros dos delitos de amenazas, además de al pago de una indemnización de 300 euros.

La sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, tilda de "acertados" los razonamientos y de "contundente" el material probatorio que llevó a la condena con el subtipo agravado, y rechaza que, tal y como sostuvo el recurrente, las conclusiones fueran "arbitrarias".

Así, considera acreditado que el acusado, quien mantenía una relación sentimental con la víctima, cometió el primer ataque el 12 de abril de 2013 en el domicilio familiar de Roquetas de Mar. Según recoge, se dirigió a ella y le dijo que le "había embrujado" y que tenía que marcharse del municipio para, a continuación, "propinarle un fuerte golpe con un bastón de madera en el codo izquierdo".

La segunda agresión tuvo lugar poco después en plena calle. Se dirigió de nuevo hacía la víctima y con el "mismo bastón de madera" comenzó a "propinarle golpes por todo el cuerpo, dándole asimismo golpes con los puños en la cabeza y en la espalda".

La mujer cayó entonces al suelo y el acusado esgrimió un cuchillo "de forma intimidante" que, según subraya, arrojó al suelo al "observar la presencia de agentes de la Guardia Civil". Como consecuencia de los ataques, sufrió lesiones que precisaron tratamiento médico y por las que tuvo que llevar el brazo en cabestrillo y un collarín cervical.

La Sección Tercera remarca que en el acto de juicio la hija de la víctima, aunque se mostró "reacia a contestar las preguntas del fiscal", sí ratificó su declaración en instrucción, en la que detalló que "el acusado había golpeado a su madre con una garrota y posteriormente cogió un cuchillo para clavárselo".

Alude, asimismo, a la testifical de uno de los agentes, que señaló que cuando llego al lugar de los hechos vio a la mujer "tumbada en el suelo" y que le intervino un cuchillo que llevaba en el bolsillo, lo que, a juicio del tribunal, "no obsta para que hiciese uso del mismo en propósito intimidatorio".

Para leer más