25 de octubre de 2020
11 de abril de 2019

Condenado el jugador que agredió a un árbitro en un partido de fútbol de veteranos

Condenado el jugador que agredió a un árbitro en un partido de fútbol de veteranos
EUROPA PRESS - ARCHIVO

ALMERÍA, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Juzgado de Instrucción 3 de Almería ha condenado al pago de multa de 540 euros al jugador de fútbol veterano acusado de golpear a un arbitro en un partido en Almería y causarle lesiones en el oído y en la región malar.

La sentencia, consultada por Europa Press, considera autor de un delito de leve de lesiones al futbolista, que deberá indemnizar al colegiado con 210 euros por los días en los que tardó en curar tras la agresión.

Tras la celebración de un juicio rápido el pasado 19 de marzo, la jueza estima probado que el jugador se "abalanzó" sobre el arbitro y le dio un "puñetazo" en la cara a la altura del oído con ánimo de menoscabar su integridad física tras un incidente de juego.

En concreto la agresión se produjo en un partido entre el CD Plus Ultra y el CDV Los Ángeles y después de que el colegiado sacase una segunda tarjeta amarilla en el minuto 85 a un jugador del segundo equipo, compañero del acusado.

La jueza fundamenta la condena como autor de un delito leve de lesiones en la declaración que prestó el denunciante, quien relató en el juicio "los hechos tal y como se relatan en la denuncia, de forma creíble, coherente y sin contradicciones".

Así, señala que no "hay motivo alguno" para dudar de su credibilidad, a lo que añade que se ha incorporado un parte de lesiones "expedido a los pocos minutos" y un informe forense en el que se recogía que presentaba lesiones consistentes en "contusión malar, otalgia sin lesión timpánica y leve dolor cervical que resultaban perfectamente compatibles con el relato de hechos ofrecido por el mismo".

La jueza apunta que, frente a ello, el jugador, que no acudió con abogado como sí hizo el árbitro, se "limitó a alegar en su descargo que solo mantuvo una discusión" si bien reconoció que intento "darle un guantazo, negando haberlo conseguido porque no llegó y negando, en todo caso, que llegara a haber contacto físico".

Afirmó, asimismo, que el denunciante "también intentó pegarle sin conseguirlo" y aludió a que pudo haberse "autolesionado o lesionado al ser sujetado por otras personas, marchándose este al vestuario perfectamente y sin presentar lesión alguna".

La sentencia se acoge, entonces, a las testificales "imparciales y objetivas" y hace referencia al testimonio que prestó el delegado de campo que afirmó que "presenció cómo en un momento determinado uno de los jugados, el hoy denunciado, le propinó un puñetazo, asegurando de forma contundente y sin genero de dudas que hubo impacto aunque no sabe la gravedad".

"Dijo que él mismo trajo hielo al árbitro, que presentaba la cara inflamada", remarca la jueza, que califica de contradictoria la testifical de un compañero del jugador que dijo que había tenido que "separarlos pero que no se dieron" ya que, a su juicio, de no haber existido contacto físico no hubiera habido necesidad de separarlos.

También descarta una tercera testifical, del portero del equipo de acusado, ya que se admitió que se encontraba a 20 metros de distancia.

"Resulta palmario que el hecho de propinar un puñetazo en la cara al árbitro, tras mostrar una tarjeta, causándole lesiones, excede de un lance propio del juego y de la competitividad propia de un deporte de estas características, resultando a todas luces inadmisible, por lo que el derecho penal no pude dejar de sancionar", concluye.

La jueza rebaja la condena inicial pedida por fiscal y acusación particular, que pedían tres meses de multa a razón de 10 y 12 euros al día, respectivamente, en atención a la capacidad económica del jugador y le rebaja la cuota a seis euros.