18 de octubre de 2019
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    Tribunales.- Ratifican pena de cárcel al inspector de Policía que intentó extorsionar a una víctima de maltrato

    ALMERÍA, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

    El Tribunal Supremo (TS) ha ratificado la pena de diez meses de prisión impuesta a un inspector jefe de la Policía Nacional de Almería, identificado como E.M.A., que intentó extorsionar a una mujer a la que debía proteger al estar acogida al programa de protección de la Unidad de Prevención, Asistencia y Protección de Víctimas de Violencia de Género de la Comisaría Provincial y contar con una orden cautelar de alejamiento dictada contra su marido.

    El Alto Tribunal desestima el recurso de casación interpuesto por la defensa en octubre de 2008 al considerar existió una "conducta coactiva e intimidatoria" por parte del agentes al pedirle dinero para, supuestamente, financiar la compra de una vivienda y rechaza que, tal y como sostiene el acusado, la amenaza de informar negativamente sobre ella en su juicio de divorcio "es lo suficientemente relevante como para conturbar la estabilidad psíquica" de la víctima.

    E.M.A., quien fue cesado y expedientado por la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil tras la primera sentencia, no niega, según sostiene el fallo del TS, lo sustancial de los hechos básicos relativos a la petición de dinero pero subraya que las declaraciones de la mujer fueron "persistentes y consistentes" a la hora de describir la actitud propia de extorsión.

    La Audiencia Provincial de Almería consideró probado que inspector jefe de Policía se prevalió "de forma torticera" de su cargo como funcionario público y de la relación personal entablada con la víctima durante el tiempo que duró el servicio para pedirle prestadas diversas cantidades de dinero de escasa cuantía, que ella le concedió de manera voluntaria hasta un total de 2.500 euros.

    Pese a que el tribunal reconoce que el procesado al menos mantuvo el contacto con la mujer --M.A.R.L.-- en el "ámbito estrictamente propio de las funciones encomendadas" durante las primeras semanas, luego sí que propició de forma intencionada una cierta familiaridad ella, que "prolongó incluso" una vez que cesó la orden de protección tras la absolución del marido en juicio de faltas.

    E.M.A. no comunicó este cambio de circunstancias a la mujer y mantuvo la relación hasta que a finales de 2005 se enteró de que la mujer se disponía a vender la vivienda de su propiedad, ubicada en la barriada capitalina de El Alquián, por lo que aprovechó para pedirle otros 18.000 euros que, según le argumentó, necesitaba para pagar una deuda contraída en Vigo, su ciudad natal.

    Cuando, en esta ocasión, M.A.R.L. se negó, el agente insistió en varias ocasiones durante las cuales, tal y como quedó acreditado durante la vista oral celebrada el pasado día 8 por su testifical, le amenazó con prestar declaración en su contra durante el proceso civil de divorcio y custodia de los hijos.

    En concreto, según recoge la sentencia, le aseguró que la decisión que el juez adoptase al respecto "dependía" de su informe, pese a lo que la mujer mantuvo su negativa y decidió interponer denuncia ante una actitud que el tribunal reconoce como "coercitiva" no sólo por el uso que hizo de su condición de policía nacional, sino también por las amenazas acreditadas durante la vista oral.

    No considera, sin embargo, que E.M.A. consumase la extorsión por la que le impone diez meses de prisión frente a los once solicitados por el Ministerio Fiscal ya que, los 2.500 euros consignados en sus cuentas bancarias a través de transferencias del patrimonio de la mujer no consta fueran dados bajo coacción y sí de manera voluntaria.