13 de noviembre de 2019
  • Martes, 12 de Noviembre
  • 30 de noviembre de 2009

    Tribunales.- TS confirma siete años de cárcel por agresión sexual a una menor en un camino rural de la capital

    ALMERÍA, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

    El Tribunal Supremo (TS) ha confirmado la pena de siete años de prisión impuesta a un joven de 25 años que, en noviembre de 2006, agredió sexualmente a punta de navaja a una menor a la que abordó cuando ésta transitaba por un camino rural entre su domicilio y el centro de La Cañada de San Urbano, una barriada del extrarradio de la capital.

    El Alto Tribunal rechaza el recurso de casación interpuesto por el acusado al considerar "plenamente acreditada" su identificación como autor del ataque frente a lo sostenido por la defensa, que aludió en su escrito a la ausencia de rueda de reconocimiento y a supuestas divergencias entre los datos sobre su edad y fisonomía aportó la víctima en su declaración ante la Policía Nacional.

    En su sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, el Supremo señala que, sobre la imputación realizada por la propia menor, destaca el hecho de ésta viera varias veces después de la agresión al acusado cuando caminaba por la calle y que siempre diera aviso a agentes de la policía, que lograban detenerlo gracias al seguimiento en autobús que la chica hizo un día para que, finalmente, fuese arrestado.

    Subraya, en esta línea, que una vez el joven estaba en los calabozos de las dependencias de la Comisaría Provincial "trató de alterar sus rasgos" quitándose el bigote, uno de los datos característicos del agresor que había proporcionado la denunciante, además del hecho de que se trasladaba en bicicleta y fumaba tabaco rubio. Desestima, así, la versión exculpatoria que dio su hermano ya que, ante la sala, incurrió al afirmar que ambos iban en el autobús al trabajar en contra de lo relatado por el acusado.

    La sentencia de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial rebajó en tres años la pena que interesó el fiscal durante el trámite de informes de la vista oral al estimar que no llegó a consumarse el ataque aunque resaltó la violencia que ejerció el acusado sobre la víctima, quien finalmente pudo ser auxiliada por algunos trabajadores de un almacén cercano que, sin embargo, no pudieron impedir que el joven se diera a la fuga.

    Su localización y detención a los cuatro meses de que ocurrieran los hechos y se interpusiese la denuncia fue posible gracias al coraje de la menor, de 16 años, que identificó y alertó en repetidas ocasiones a la Policía Nacional al percatarse de que el agresor persistía en su acoso y de que la acechaba en las paradas del autobús de vuelta a casa.

    PERSECUCIÓN EN BICICLETA

    El penado, de nacionalidad marroquí y residente en el mismo barrio, siguió a la adolescente en bicicleta una tarde cuando ésta se dirigía desde su casa hasta el centro y comenzó a piropearla al tiempo que la invitaba a que se fuera con él. Ante la insistencia del agresor, la víctima se asustó y dio media vuelta en dirección hacia su domicilio, momento en el que él comenzó a correr a pie detrás de ella navaja en mano hasta que la alcanzó y la sujetó con fuerza.

    Mientras perpetraba la agresión, dos trabajadores de un almacén cercano oyeron los gritos de auxilio de la menor y acudieron en su ayuda mientras que el joven emprendía la huida. Finalmente era detenido a finales de marzo de 2009 cuando seguía en ciclomotor el autobús de línea en el que ella viajaba. El juez de instrucción decretó su ingreso en prisión incondicional, régimen en que continuaba el día en que se celebró el acto de juicio.

    El fallo impone al acusado, asimismo, una multa de dos meses a razón de seis euros al día por una falta de lesiones y una indemnización de 6.600 euros por las heridas de arma blanca que infligió a su víctima para intentar someterla y por los daños morales ocasionados.