10 de abril de 2020
14 de febrero de 2014

Avanza a "buen ritmo" el proyecto del avión solar no tripulado

SEVILLA, 14 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Los responsables de los centros tecnológicos el Instituto Andaluz de Tecnología (IAT), del Centro Avanzado de Tecnologías Aeroespaciales (Catec ), del Centro Andaluz de Innovación y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Citic) y del Centro Tecnológico Avanzado de Energías Renovables (Ctaer), agrupados bajo el consorcio C4T, han dado a conocer el "buen ritmo" al que avanza el proyecto de Investigación y Desarrollo, denominado Pegaso (Plataforma aérea Experimental para Gestión Avanzada y Sostenible de la energía a bordo), que busca obtener un demostrador de avión solar no tripulado, dotado de gestión eficiente de la energía a bordo. El primer prototipo, que se está desarrollando en Andalucía, es una innovación en el ámbito nacional e internacional dentro del mercado aeroespacial.

   Con motivo de la celebración del III Foro Transfiere celebrado en Málaga esta semana, han apuntado que la iniciativa ya cuenta con un prototipo en el que se han instalado células fotovoltaicas que servirán para mejorar el sistema de gestión energética y ampliar la autonomía de vuelo. Además, se han desarrollado, y continúan desarrollándose, trabajos referentes a la mejora de la aerodinámica del avión, electrónica embarcada eficiente, integración óptima de los sistemas, y la caracterización de la huella ambiental, entre otros.

   El objetivo es promover tecnologías vinculadas al desarrollo de un vehículo aéreo no tripulado RPAS (Remotely Piloted Aerial System), de mínimo impacto ambiental, aplicando los avances en nuevos materiales, fuentes de energía renovable, microelectrónica, robótica, software o analítica de procesos de gestión, como paso previo al desarrollo de aplicaciones en aeronaves de mayor tamaño.

   El encuentro ha reunido al presidente de IAT, José Luis Calvo Borrego; el presidente de Ctaer, Valeriano Ruiz Hernández, el presidente de Fada-Catec, Antonio Valverde Ramos, y el director gerente de Citic, Ramón Rivas Menchón, y ha servido para analizar el grado de avance del proyecto, que actualmente ya cuenta con un prototipo demostrador, y de los trabajos desarrollados hasta el momento.

   Los impulsores del proyecto destacan la importancia de Pegaso, ya que se espera una liberalización del sector de los sistemas aéreos no tripulados ligeros de menos de 25 kilogramos en los próximos años, con unas notables previsiones de crecimiento de mercado en este campo, así como del número de aplicaciones vinculadas a los RPAS, y su aplicación a nuevos sistemas embarcados en aeronaves tripuladas.

    El proyecto tiene previsto realizar una campaña de ensayos en vuelo al aire libre con el demostrador, en los que se realizarán pruebas sobre el comportamiento en vuelo en distintas misiones típicas, así como el grado de eficiencia y fiabilidad del sistema de gestión energética. La iniciativa espera obtener resultados importantes en un plazo aproximado de un año.

   Los responsables de Pegaso han señalado que la iniciativa continuará desarrollándose en los próximos meses con los recursos propios de los cuatros centros tecnológicos, por lo que solicitan la colaboración y apoyo de las empresas tecnológicas que puedan estar interesadas, dado el gran potencial de aplicación industrial con el que cuenta la iniciativa, para así poderlo explotar comercialmente en el futuro.

NUEVO NICHO DE MERCADO

   Tras una profunda revisión del estado de la tecnología y el desarrollo tecnológico, los responsables del proyecto Pegaso han identificado nuevos nichos de mercado incipientes y aún no explotados comercialmente que disponen de grandes perspectivas de futuro. Se trata de los sistemas embarcados escalables o modulables para una gran cantidad de aplicaciones: vigilancia y ayuda en el control y gestión de incendios, vigilancia de espacios naturales, de poblaciones de plantas y animales, de control de cultivos y productos agrícolas y ganaderos y un largo etecetera, agrupados bajo un nuevo concepto que se puede denominar Agricultura inteligente.

   Analizados estos aspectos, se espera rentabilizar la inversión y trabajo desarrollados por los cuatro centros tecnológicos andaluces mediante la transferencia de parte de los resultados del proyecto a las empresas del sector a medio plazo, así como en base a la participación en futuros proyectos de I+D+i relacionados con las tecnologías que se desarrollan en el marco de PEGASO en colaboración con la industria.

   Se trata del primer proyecto del consorcio de estos cuatro centros tecnológicos andaluces, que pretende mejorar la experiencia que existe en la gestión energética de los sistemas aéreos, concretamente en el mundo de la aviación no tripulada, aunando el conocimiento y capacidades que poseen cada uno de ellos en proyectos de I+D relacionados con los vuelos no tripulados, energías renovables y sistemas de gestión y comunicación. En un sector, como es el aeronáutico, en el que Andalucía está a la vanguardia mundial.