28 de febrero de 2021
25 de junio de 2014

Sostenible.- Red Eléctrica concluye la línea de alta tensión más extensa de la Península Ibérica, de Sevilla a Cáceres

SEVILLA, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los presidentes del gobierno de Extremadura, José Antonio Monago, y de Red Eléctrica de España, José Folgado, el delegado del Gobierno en Extremadura, Germán López, así como alcaldes de diferentes municipios de Cáceres y Badajoz han inaugurado este miércoles en Mérida la línea de 400 Kv que, con sus 327 kilómetros de longitud, está considerada la más extensa de la península ibérica, ya que el trayecto discurre a lo largo de toda Extremadura y parte de Andalucía, desde la localidad sevillana de Guillena hasta Almaraz, en la provincia de Cáceres.

Según indica Red Eléctrica en una nota, la instalación, incluidas todas las subestaciones, ha supuesto una inversión total por parte de Red Eléctrica de 260 millones de euros.

La construcción de este eje eléctrico ha conllevado la firma de convenios de colaboración con 42 ayuntamientos de las provincias de Sevilla, Badajoz y Cáceres.

Esta nueva infraestructura está destinada a mejorar el mallado eléctrico en Extremadura y Andalucía, además de reforzar la interconexión con Portugal y las zonas centro y sur de la península ibérica. En concreto, a través de Brovales, en Badajoz, y de Puebla de Guzman, en Huelva, se refuerza la interconexión con el país vecino, aumentando de la capacidad de intercambio eléctrico y mejorando la unidad del sistema peninsular.

La línea de alta tensión discurre por un total de 42 municipios de Extremadura y Andalucía, y ha requerido más de dos años de trabajo, a los que hay que sumar otros tres años de tramitaciones administrativas, declaraciones de impacto ambiental y otros permisos y licencias municipales.

Para la construcción de esta línea no solo se ha observado la normativa urbanística y ambiental, sino que se han promovido acciones de conservación del patrimonio histórico y natural, entre las que destaca el sistema de cartografiado que se ha realizado respecto de las zonas de migración y anidamiento de la avifauna protegida, con el objetivo de realizar el trazado más respetuoso con su hábitat. Se han respetado los períodos de celo y cría de las diversas especies, trabajando solo entre los meses de septiembre a febrero cuando existía algún riesgo para la puesta y cría de la avifauna.