18 de octubre de 2019
18 de octubre de 2014

Sevilla.- Cultura.- El Hospital Nisa abre una exposición de fotografía que recoge 'El dolor en el Mundo' de Kim Manresa

SEVILLA, 18 Oct. (EUROPA PRESS) -

El recibidor del Hospital Nisa acogerá hasta el próximo 4 de noviembre una exposición de la fotoperiodista Kim Manresa llamada 'El dolor en el Mundo', una veintena de fotografías que intentan reflejar el daño en el mundo provocado por el hombre, a través de las imágenes obtenidas por la autora tras sus numerosos viajes.

La exposición recoge "todas las atrocidades que provocamos los humanos sobre nosotros mismos", empezando por la ablación en África, la prostitución infantil en Brasil, las mujeres con las caras quemadas por ácido de Bangladesh hasta las atrocidades que provocaron las diversas invasiones de Irak en los más pequeños, según ha señalado el hospital sevillano en un comunicado.

La fotoperiodista no sabe hablar inglés, no tiene carné de conducir, no sabe nadar, pero ha visitado uno por uno todos los países de este mundo, recorriendo desde el Amazonas, el Nilo o el Misisipi, al igual que se ha entrevistado con todos los premios Nobel de literatura vivos, si bien sólo sabe hacer fotografías.

La mirada de Manresa le ha llevado a obtener siete premios Fotopress, a que uno de sus reportajes --La ablación en África-- esté considerado como uno de los 100 mejores reportajes del siglo XX o a que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) la haya elegido como la "fotógrafo que debe recoger de 100 países el patrimonio cultural inmaterial de la humanidad y guardarlo en un archivo antes de que se pierda".

'UNIDAD DEL DOLOR'

Hace un año se puso en marcha la 'Unidad del Dolor' en el Hospital Nisa Sevilla-Aljarafe, bajo la dirección del doctor Miguel Ángel Merino, ante la necesidad de "atender de forma más adecuada a una tipología de pacientes muy comunes en todos los hospitales".

Según el doctor, "el desconocimiento lleva a muchas personas que se levantan y acuestan cada día con dolor a resignarse por miedo a consumir fármacos que asocian a la adicción a las drogas", sin embargo, "distintos estudios evidencian el bajo nivel de adicción a los fármacos opioides, entre uno y tres casos de cada 12.000".

Las técnicas mínimamente invasivas, también denominadas de cuarto escalón, pueden ser un aliado de "gran utilidad" en este cometido de acabar con el dolor crónico de las personas, así, el avance en este terreno ha sido, según ha apuntado Merino, "espectacular".

En este sentido, "mientras que la radiofrecuencia clásica lograba bloquear la función transmisora del dolor mediante la ablación --la destrucción del nervio--, lo que a la larga podía generar un dolor neuropático, en la actualidad la radiofrecuencia pulsada permite una neuromodulación con un resultado menos lesivo para el nervio".

El avance del resto de técnicas para el control del dolor --neuroestimuladores, bombas o la iontoforesis-- ha descrito una línea similar que las ha convertido en métodos "inteligentes" capaces de modular su acción y frecuencia en función de las necesidades de cada paciente y acabar con dolores de varios años de duración.