23 de octubre de 2019
14 de noviembre de 2009

Tribunales.- Un año y cuatro meses de cárcel para el policía que atropelló mortalmente al anciano en Pío XII

HUELVA, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Juzgado de lo Penal número 1 de Huelva ha condenado a un año y cuatro meses de cárcel al agente de la Policía Nacional, S.M.F., por un delito de homicidio imprudente, tras atropellar mortalmente a un anciano, R.R.P., en un paso de peatones de la avenida de Pío XII el 15 de agosto de 2008.

La juez constata que el agente circulaba "sin hacer uso de las sirenas ni de señales luminosas y a una velocidad excesiva", superior a los 50 kilómetros por hora, así como que el coche "no se detuvo ni aminoró la marcha", al aproximarse al paso de peatones, momento en el que "colisionó con el peatón causándole un traumatismo craneoencefálico severo, con fractura en la base del cráneo y hemorragia retroperitoneal, que causaron su fallecimiento a las 15,30 horas del mismo día".

Durante el juicio, que se celebró el pasado 29 de octubre, el agente apuntó que en el trayecto y por la avenida Pío XII "a una velocidad comprendida entre 40 y 45 kilómetros por hora, siete u ocho metros antes de un paso de peatones, no percibió al peatón, el cual no se encontraba en el paso de cebra, sino uno o dos metros antes y por la inercia de la frenada, lo atropelló, momento en el que éste se golpea en el cristal y sale despedido", algo rebatido por la acusación, quien sostuvo que "iba a una velocidad superior".

Por su parte, uno de los testigos presenciales del suceso precisó que el coche de policía "no circulaba a menos de 70 kilómetros por hora", así como que el peatón "caminaba por el paso de peatones e iba mirando al frente", indicando además que no escuchó que el vehículo frenara ni que tocara el claxon.

El otro testigo ocular aseguró que mientras caminaba por la acera y tras observar la velocidad del vehículo, el cual circulaba a una "velocidad superior de la permitida" , se percató de que "al anciano no le daba tiempo de cruzar", momento en el que se produjo el impacto "en el paso de cebra", indicando además que "el coche no frenó porque el cuerpo salió volando, recorriendo una distancia de diez metros".

"DESPISTE MOMENTÁNEO"

Por otro lado, un agente de Policía Local que realizó el peritaje de los sucedido reseñó que la causa del atropello que "tuvo lugar en el paso de peatones fue un despiste momentáneo", a lo que añadió que el vehículo circulada a "una velocidad comprendida entre 45 y 65 kilómetros por hora", así como que la frenada que se produce es "posterior al impacto", ya que, según precisó, el coche "frena dentro del paso de peatones y la huella de frenado corresponde al vehículo conducido por el acusado".

Este agente dejó claro que "no hay nada que matemáticamente diga que el peatón caminara por el paso de peatones", pero insistió en que el coche "frenó en el mismo paso de peatones", algo que le rebatió la defensa porque, según su postura, si frena en el mismo paso, la huella tendría que marcarse más adelante.