6 de diciembre de 2019
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  • 7 de noviembre de 2009

    La crisis afecta a las floristerías, que registran una bajada en sus ingresos del 30% durante Todos los Santos

    MÁLAGA, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -

    Las floristerías también notaron los efectos de la crisis económica en la pasada festividad de Todos los Santos, una de las más importantes para el sector, junto con San Valentín. Después de cerrar las cuentas, estiman en una media del 30 por ciento el descenso de los ingresos durante esos días respecto a 2008; todo ello, sin embargo, pese a que la afluencia de clientes fue, incluso, mayor que el año pasado.

    Así lo explicó la presidenta de la Asociación Provincial de Floristerías, Ana Moreno, quien justificó el descenso de los ingresos pese al mayor número de ventas en que "la gente ha gastado mucho menos que en años anteriores".

    "Este año ha sido mucho mejor que otros en cuanto a más movimiento de personas, pero no en lo que se refiere a los ingresos porque han gastado menos", declaró a Europa Press la representante de los floristas malagueños.

    Moreno indicó, incluso, que hay floristerías que han vendido todas sus existencias, pero "porque, debido a la situación de crisis en la que estamos, tenían menos flores para vender que otros años". En general, consideró que hay que estar satisfechos con los resultados teniendo en cuenta la actual coyuntura económica.

    Respecto a los días de mayores ventas, sobresalió el sábado 31, víspera de la festividad de Todos los Santos, en el que se concentró el 70 por ciento de lo vendido, algo en lo que también influyó, según Moreno, el buen tiempo. No obstante, precisó que quienes optan por las flores artificiales --representan sólo en torno a un 20 por ciento de las ventas totales-- empiezan a preguntar y comprar unas dos semanas antes de esta festividad.

    FLORES MÁS VENDIDAS

    Preguntada por las flores más vendidas, Moreno comentó que siguen siendo los claveles, las margaritas, las rosas y los crisantemos, aunque hizo hincapié en que cada vez más la gente prefiere "mezclar y no llevarse un único tipo de flor".

    En cuanto a los precios, podían encontrarse desde los nueve euros de una docena de claveles a los 40 o 50 euros de 12 rosas. Ante esto, la gente optó por "comprar menos cantidad y de flores más baratas", según la presidenta de la Asociación Provincial de Floristerías, quien puso como ejemplo que "si otros años había gente que se llevaba una jardinera de 80 euros, ahora prefería una de 30".