21 de noviembre de 2019
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  • 17 de octubre de 2019

    La Fiscalía de Málaga añade otro delito de abuso a un menor a la acusación contra un entrenador de fútbol

    La Fiscalía de Málaga añade otro delito de abuso a un menor a la acusación contra un entrenador de fútbol
    Juicio en Málaga al entrenador por abusos a menoresEUROPA PRESS - ARCHIVO

    MÁLAGA, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -

    La Fiscalía de Málaga ha añadido otro delito de abuso sexual a un menor a la acusación que mantiene contra un entrenador de fútbol de categorías inferiores, juzgado en la Sección Tercera de la Audiencia malagueña por presunto acoso a 25 menores, exhibicionismo y por abuso.

    Inicialmente el fiscal acusaba al procesado de presuntos abusos con acceso carnal sobre un solo menor, pero ahora en sus conclusiones finales ha añadido otro delito de este tipo, según han confirmado a Europa Press fuentes judiciales, y lo hace después de que otra víctima declarara en el juicio que presuntamente también los sufrió.

    Además de por delitos de abuso sexual, este hombre está acusado por presunto exhibicionismo y provocación y acoso sexual, entre otros; por los que la Fiscalía malagueña solicita en total más de 100 años de cárcel.

    El juicio, celebrado a puerta cerrada, comenzó el 8 de enero pasado y este jueves acusaciones particulares, que representan a dos de los menores víctimas, también han mantenido la acusación; mientras que la defensa sostiene que no se dan los elementos para los delitos por los que se le acusa, pidiendo además la nulidad del proceso.

    La vista oral terminará este viernes, cuando acabe la defensa su informe final. A lo largo del enjuiciamiento han ido compareciendo jóvenes, menores en ese momento, que han ratificado sus declaraciones anteriores en cuanto a presuntos acosos, abuso, exhibicionismos y producción de pornografía presuntamente por parte del acusado.

    La Fiscalía ha venido sosteniendo que el acusado supuestamente se prevalió de su condición de entrenador y de su posición sobre los menores, que tenían entonces entre once y 16 años, a los que habría realizado proposiciones y presuntos acosos para intercambiar archivos pornográficos o incitarles a la prostitución.

    Los menores se sentían "incómodos" y "presionados" con esta situación, pero accedían para "no provocar el enfado del procesado", que, además, les hacía "promesas de hacerles capitanes de los equipos" o tener un trato preferente con ellos.