5 de marzo de 2021
21 de junio de 2014

Un monumento en el cementerio de San Miguel señala el lugar donde fueron enterrados compañeros de Torrijos

Un monumento en el cementerio de San Miguel señala el lugar donde fueron enterrados compañeros de Torrijos
EUROPA PRESS

MÁLAGA, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -

El cementerio de San Miguel de Málaga capital cuenta ya con un monumento en el que se señala el lugar donde fueron enterrados durante 11 años en una fosa común los compañeros del general José María de Torrijos.

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ha presidido este sábado la inauguración de dicho monumento "sencillo" pero cargado de simbolismo, un monolito que indica el lugar donde reposaron los restos de unos hombres que murieron en defensa de las libertades y los derechos constitucionales.

De la Torre ha realizado una semblanza de lo que significó la figura de Torrijos y sus compañeros y, posteriormente, el historiador Esteban Alcántara ha explicado algunos de los avatares de los héroes que escribieron esta página de la historia de España.

El acto, que ha contado con la presencia de una delegación de la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831 vestidos de época, ha finalizado con la colocación de una corona de laurel a los pies del monumento, que culmina con una cruz y una inscripción.

"Esta cruz señala la fosa que, hasta 1842, albergó los restos de los liberales del general José María Torrijos, sacrificados en Málaga el 11 de diciembre de 1831 por defender la libertad y los derechos constitucionales de los españoles", reza la inscripción.

FUSILAMIENTOS

Los fusilamientos que tuvieron lugar en Málaga en la mañana de aquel 11 de diciembre de 1831 fueron ordenadas por el gobierno del rey Fernando VII contra este grupo liberales partidarios de restablecer el régimen constitucional en el país.

Los cuerpos de los hombres comandados por el general Torrijos quedaron sobre la arena de las playas de San Andrés y fueron los presos comunes los encargados de subir aquellos cadáveres a los carros del servicio de basura de la ciudad para trasladarlos hasta el cementerio de San Miguel, todos a excepción del británico Robert Boyd, que por su condición de anglicano fue enterrado en el Cementerio Inglés.

Ya en el cementerio de San Miguel, el destino de aquellos cuerpos fue la fosa común, situada a espaldas de la puerta trasera del único patio existente entonces. Allí enterraron a 46 de ellos, ya que los restos del general Torrijos y del teniente coronel de Artillería Juan López Pinto recibieron sepultura en la parte izquierda del muro de nichos donde se situaba la puerta principal del camposanto.

Durante 11 años los cuerpos de aquellos hombres permanecieron en esa fosa común, hasta que el 10 de diciembre de 1842 fueron exhumados, junto con los de Torrijos y López Pinto, permaneciendo en la capilla de Santa Isabel de Hungría hasta primera hora de la mañana del día siguiente, 11 de diciembre. En este día, por orden de las nuevas autoridades liberales de Málaga, fueron trasladados con solemnidad a la cripta del monumento levantado en la Plaza de la Merced.