3 de abril de 2020
18 de mayo de 2014

ONG del padre Larrosa ofrece a la UMA colaborar para que alumnos de Medicina hagan prácticas en Honduras

Cerca de 1.200 niños hondureños comen y estudien gracias a la labor de este sacerdote y de la colaboración de los malagueños

ONG del padre Larrosa ofrece a la UMA colaborar para que alumnos de Medicina hagan prácticas en Honduras
EUROPA PRESS/COOPERACIÓN HONDURAS

   MÁLAGA, 18 May. (EUROPA PRESS) -

   Conseguir que los malagueños conozcan de primera mano la realidad de los suburbios de Tegucigalpa, capital de Honduras, y que puedan aportar ideas para mejorar su situación, sobre todo en lo que a los niños se refiere, es el objetivo del padre Patricio Larrosa, fundador de la ONG Asociación Colaboración y Esfuerzo (Acoes). Para ello, este martes se reunirá con el decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga (UMA), José Pablo Lara, siendo su objetivo establecer lazos de colaboración que permitan a médicos residentes y estudiantes realizar prácticas en estas comunidades y a su vez intercambiar conocimientos.

   Francisco Javier García, presidente de la ONGD que en Málaga colabora con Acoes, Cooperación Honduras, ha explicado que el objetivo es iniciar una colaboración permanente a partir de un proyecto de vacunación a desarrollar entre los niños de las comunidades en las que trabaja el misionero Larrosa --8.000 reciben una educación digna gracias a sus escuelas--. A partir de ahí, y a falta de concretar los detalles, sería posible que estos estudiantes malagueños pudieran detectar otras deficiencias sanitarias entre la población infantil.

   Patricio Larrosa ha apuntado, por su parte, que sería "un beneficio mutuo", puesto que en esta zona hay jóvenes universitarios que están comprometidos con sus comunidades y que conocen la situación real de la población, por lo que "podrían aprender de los malagueños que fueran allí y viceversa". De todos modos, con visión de futuro, su deseo sería fijar múltiples vías de colaboración con la UMA en distintos campos de actuación.

   "A mí no se me ocurren las cosas que desarrollamos --ha señalado modestamente--, sino que son los voluntarios, cuando van allí, los que ven las necesidades y aportan ideas que acaban convirtiéndose en proyectos". Por ello, ha añadido a Europa Press, "estamos abiertos a cualquier colaboración y a que los españoles viajen a Honduras a conocer los problemas de primera mano".

   Este sacerdote granadino, que trabaja en Honduras desde hace 22 años, se encuentra estos días en Málaga, donde está ofreciendo charlas para acercar la labor de su ONG a los malagueños, cuya ayuda permite que cerca de 1.200 niños hondureños coman, pero sobre todo que estudien, que, tal y como ha subrayado, es el único modo de que tengan un futuro.

   Por ello, ha trasladado su gratitud a los cerca de 1.200 padrinos y socios colaboradores de Cooperación Honduras de Málaga, que, "pese a las dificultades económicas que hay en España, no han dejado de ayudar". "Son conscientes de que hay gente que lo pasa muy mal y, sea como sea, siempre encuentran cómo hacer sus aportaciones"; ha indicado. De hecho, ha asegurado que, desde el inicio de la crisis, "han sido más los que se han apuntado que los que se han borrado".

   Después de estos más de 20 años de lucha, este misionero se siente orgulloso de poder ver a niños que entonces no tenían un futuro convertidos ahora en adultos que han terminado sus estudios universitarios y tienen una profesión que les permite vivir dignamente.

"UNA TAREA DE TODOS"

   "Muchos han conseguido salir de la pobreza y, más aún, de la miseria", ha aplaudido, pero sobre todo ha valorado que se comprometan y sigan colaborando, no quizá con dinero, pero sí con su trabajo. Y es que, entre los objetivos de su labor, destaca que la mejora de las condiciones de estas comunidades sea "una tarea de todos" y que "los que se benefician ahora de la ayuda, sean luego los que la gestionen".

   En definitiva, el mensaje que transmite el padre Larrosa no es diferente al que se pueda dar en otro punto del planeta: "si no te formas, es difícil que puedas tener un futuro". El problema de Honduras es que, "aunque se trate de una escuela pública, siempre hay que pagar, y las familias no pueden hacer frente a eso, por lo que acaban sacando a sus hijos de los colegios", ha advertido.

   Ha resaltado que, a través de la globalización, el progreso en forma de avances tecnológicos también puede verse en Honduras, pero no en la sociedad en sí, en tanto que crecen las diferencias entre ricos y pobres, palpándose la mayor "desigualdad" en la educación: "los que tienen dinero mandan a sus hijos a estudiar a las mejores universidades de Estados Unidos o de Europa, mientras que el resto ni siquiera puede acabar la Primaria".

   Por eso, en sus centros todo es gratuito: "buscamos los libros, pagamos a los maestros, les damos de comer, les ofrecemos un sitio para hacer deporte, bibliotecas con los mejores libros". Todo ello gracias a la solidaridad de los que colaboran con su ONG.

COMIDA BENÉFICA EN FUENGIROLA

   La colaboración desde Málaga, o desde la otra veintena de provincias donde Acoes cuenta con organizaciones integradas en su red, no es solo a través del apadrinamiento de niños, sino que también se trabaja para enviar contenedores con ayuda humanitaria. Asimismo, este domingo se ha organizado una comida benéfica en Fuengirola (Málaga), cuya recaudación se destinará a esta ONG.

   En este punto, el misionero ha hecho hincapié en que "el dinero y todo lo que se recoge se envía íntegramente a Honduras, donde hay mucha gente muy agradecida". Precisamente, el lema de la ONG en Málaga es 'El 100% de la ayuda llega'.