21 de agosto de 2019
18 de julio de 2009

Tribunales.- Condenan a 10 años a dos franceses por secuestrar a dos personas en 2007 en Benalmádena

MÁLAGA, 18 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial de Málaga ha condenado a dos hombres de origen francés, acusados de secuestrar a dos personas en 2007 en la localidad malagueña de Benalmádena, pidiendo para su liberación 300.000 euros y hachís, que no obtuvieron. La Sala impone a cada uno una pena de cinco años de prisión.

Según se declara probado en la sentencia de la Sección Octava, a la que tuvo acceso Europa Press, los dos procesados se pusieron previamente de acuerdo y, en compañía de una tercera persona, que no ha sido identificada, fueron la noche del 17 de julio de 2007 a una urbanización de Benalmádena.

Así, abordaron a dos personas, a las que "apuntaron con una pistola" e introdujeron a la fuerza en la parte trasera de un coche, en el que los llevaron hasta una casa llamada 'Los Cipreses', situada en la localidad malagueña de Coín, donde estuvieron encerrados en el cuarto de baño con las manos atadas a la espalda.

Según la resolución, al mismo tiempo "les propinaban continuos golpes, intimidándoles con la finalidad de que les dijeran el dinero que tenían ellos o sus familiares". Al día siguiente, usaron el móvil de una de las víctimas para llamar a un amigo que los alojaba en su casa, exigiéndole el pago de 300.000 euros y una determinada cantidad de hachís y anunciándoles que en caso contrario les matarían.

Tras varios plazos dados, los acusados, "sin haber conseguido su propósito", abandonaron a las dos personas secuestradas, que resultaron con varias lesiones en la cara y en el cuello, cerca del Centro Comercial La Cañada, en la localidad malagueña de Marbella (Málaga), según precisa la sentencia.

La Sala les condena por un delito de secuestro y por dos faltas de lesiones, por las que se le impone 720 euros. Además, ambos deberán indemnizar a una de las víctimas con 780 euros. Se considera que los hechos son "de claridad y facilidad de apreciación evidente" e insiste en que durante la instrucción los secuestrados reconocieron "sin dudas" la casa en cuyo cuarto de baño fueron encerrados.

Para el Tribunal, el testimonio más convincente fue el de una de las víctimas, que ratificó todo lo declarado en el atestado policial, poco tiempo después del hecho cuando dijo que "todo lo tenía muy claro dado que había pasado poco tiempo". Aseguró que vio la cara a los dos secuestradores "porque la llevaban descubiertas" y que del tercero pudo apreciar "muchos rasgos".