20 de agosto de 2019
19 de julio de 2008

Advierten de las amenazas que suponen las obras litorales para los hábitat e invertebrados marinos en Andalucía

GRANADA, 19 Jul. (EUROPA PRESS) -

Las "construcciones masivas" en el litoral andaluz "en la época de desarrollo del turismo de sol y playa" suponen una amenaza para los hábitat e invertebrados marinos, patente en los últimos años en zonas como la costa de Vera (Almería), Almuñécar-La Herradura (Granada), el litoral de Chipiona, Conil y Chiclana (Cádiz), y la costa más occidental de Huelva.

Así consta en el 'Libro Rojo de los invertebrados de Andalucía', presentado recientemente en Granada por la consejera de Medio Ambiente, Cinta Castillo, en el que se concreta que en las zonas mencionadas "se ha experimentado un considerable aumento de construcciones de todo tipo, situadas generalmente cercanas a la costa, las cuales pueden afectar a las especies que viven en el litoral tanto en la parte emergida como en la sumergida".

Gran parte de esas obras consisten en construcción de nuevos puertos, paseos marítimos o regeneración de playas. "En muchos casos se altera la dinámica litoral, se produce enturbiamiento del agua, que en ocasiones afecta a especies que necesariamente no están cercanas a la costa", incide el informe.

En Andalucía "existen especies cuya restringida distribución hace que una sola actuación pueda diezmar sus poblaciones irreversiblemente", se señala en el documento, que alude a especies como el gasterópodo 'Nassarius tingitanus', endémico del área del Estrecho, o el bivalvo 'Modolius lulat', especie africana cuyas únicas poblaciones en Europa se encuentran en la costa occidental de Málaga.

De igual modo, el 'Libro Rojo' incide en otras amenazas para los invertebrados marinos como la contaminación y los vertidos, que afectan fundamentalmente a los organismos que viven fijos a las rocas formando arrecifes, o la sobrepesca, a lo que se suma que los arrastreros realicen lances de pesca en aguas poco profundas "aprovechando la escasez de vigilancia", en ocasiones sobre praderas de fanerógamas marinas, "dañándolas de forma irreversible".

"Estas prácticas están destruyendo el hábitat idóneo para el reclutamiento de numerosas especies de peces comerciales y haciendo descender las poblaciones de grandes crustáceos", señala el documento, que advierte además de que, a pesar de lo ilegal de la actividad marisquera no realizada por profesionales autorizados, muchos bañistas o pescadores de caña la practican.

Pone como ejemplo la recogida "indiscriminada" de coquinas en Huelva, la de la coquina 'guarrera' en Málaga o Almería u otro tipo de caracoles, cangrejos y otros organismos marinos, como las lapas, cuyas poblaciones se encuentran "muy fragmentadas" y con un "alto riesgo de extinción".

'El Libro Rojo' señala otro tipo de casuísticas que no afectan a tan elevado número de especies pero que sí inciden en ellas, como son el cambio climático --en Andalucía se han detectado dos mortalidades por ahora--; los usos recreativos del medio natural --en especial el buceo--; e incluso el coleccionismo y la 'acuariofilia' --proliferación de acuarios de grandes dimensiones para atraer al turismo--.