30 de marzo de 2020
1 de agosto de 2014

El Ayuntamiento de Martos aboga por el refuerzo de medidas que eviten "molestias" que origina una orujera

MARTOS (JAÉN), 1 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Martos (Jaén) es "consciente" de las "molestias" que una orujera causa entre la población debido al humo y el olor y ha expresado su compromiso para trabajar, dentro de sus posibilidades, para que se refuercen medidas que puedan evitar esta situación.

Así lo ha indicado a Europa Press el alcalde de esta ciudad, el popular Francisco Delgado, después de que el Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, haya abierto de oficio una queja por las emisiones a la atmósfera que genera la referida empresa, situada a unos dos kilómetros del núcleo urbano.

"Somos conscientes de las quejas de los vecinos porque cuando el viento sopla hacia Martos, llegan malos olores y humo, de modo que reconocemos las molestias que pueden originar", ha comentado ante la "gran preocupación" que "casi medio centenar" de personas ha trasladado al Defensor y que ha llevado a éste abrir el procedimiento.

Por ello y tras apuntar el carácter olivarero de Martos y el tiempo que esta orujera situada en la carretera de Santiago de Calatrava lleva funcionando, ha expresado el compromiso del Consistorio para, "dentro de sus posibilidades", tratar de buscar soluciones.

De este modo, según ha añadido, se ha contactado con la Delegación de Medio Ambiente "para ver si las medidas articuladas en todo el proceso de producción son adecuadas y suficientes". También están en comunicación con la empresa y "hasta el momento parece que pasan los análisis periódicos a los que debe someterse" y, por ejemplo, "el último que trasladó al Ayuntamiento con fecha 28 de julio".

"Queremos comprobar si efectivamente se cumple con lo legalmente establecido y, además, en este caso, analizar la posibilidad de un refuerzo con medidas adicionales, con avances técnicos, que permitan evitar esas molestias", ha comentado Delgado.

EMPLEADOS MUNICIPALES

Junto a ello, el alcalde se ha referido a otra cuestión de índole municipal, tras las críticas de CSIF por las condiciones en las que ejercen su actividad empleados del Servicio de Gestión y Recaudación del Ayuntamiento. Trabajan en un edificio de la calle Triana, donde, como consecuencia de una "rotura" registrada en abril en el aparato de climatización y aún no reparada, se alcanzan temperaturas de "hasta 35 grados" en el interior de la oficina, así como una "sensación térmica de 33 grados", según CSIF.

"Estamos trabajando para dar una respuesta definitiva lo antes posible porque somos conscientes de las dificultades que supone trabajar así en esta época estival", ha declarado. Por ahora, según ha agregado, se han dispuesto máquinas portátiles, mientras se decide entre arreglar el aparato de climatización averiado o adquirir uno nuevo, al tiempo que los técnicos también analizan "si hubiera alguna responsabilidad de la empresa instaladora".

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