23 de octubre de 2019
27 de febrero de 2018

Cooperativas Agro-alimentarias en Andalucía espera que se cumpla las previsiones de lluvia para evitar "una catástrofe"

SEVILLA, 27 Feb. (EUROPA PRESS) -

Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía ha recibido las previsiones de lluvia para esta semana con la esperanza de que se conviertan en realidad, ya que de no ser así "la situación comienza a verse como una catástrofe tanto medioambiental como económica".

Según ha señalado en un nota, la falta de lluvia puede poner en riesgo, ya no sólo el abastecimiento para el consumo humano durante el próximo verano, sino también la situación en los municipios rurales que dependen de su actividad agrícola.

Especialmente en los 300 municipios andaluces que dependen del olivar, acentuando de manera dramática la viabilidad económica en la próxima campaña oleícola 2018-2019.

La precipitación acumulada hasta la fecha en Andalucía, en el año hidrológico, en sus dos cuencas hidrográficas, Guadalquivir y Sur, son, respectivamente, 212,4 y 157,4 litros por metro cuadrados, lo que supone un 42,7 por ciento y un 55,9 por ciento menor que un año normal.

Además, al dato pluviométrico hay que añadir los datos alarmantes de reservas hidráulicas, lo que va a impedir, casi con toda seguridad, que se realicen las aportaciones hídricas necesarias para el olivar.

De hecho, desde la semana pasada se está ultimando la declaración de sequía en las Demarcaciones Hidrográficas del Guadalete-Barbate y de las Cuencas Mediterráneas Andaluzas (cuenca Sur), que tienen ya una sequía severa y con una gravedad especial.

Con todo, actualmente el agua embalsada en Andalucía, 4.402 hectómetros cúbicos, supone un 36,6 por ciento de la capacidad total, un 35,4 por ciento menos que la campaña pasada y un 45,5 por ciento menos que la media de las últimas diez campañas.

Si se analizan esos mismos datos en la cuenca del Guadalquivir, que es la que riega los olivares andaluces, la situación se agrava, ya que actualmente hay embalsados 2.678 hectómetros cúbicos, un 33 por ciento de la capacidad total, un 38,5 por ciento menos que la campaña pasada y un 52,8 por ciento menos que la media de las últimas diez.

Una muestra de la preocupación existente en el sector, es la celebración este pasado lunes de la Comisión de Desembalse de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), y los acuerdos que allí se alcanzaron.

En este sentido, la estimación de desembalse para la campaña de riego es de unos 600 hectómetros cúbicos, una cantidad que supondría una dotación máxima de 1.800 metros cúbicos por hectárea para aquellas concesiones de 6.000 metros cúbicos. En el caso concreto del olivar, con una dotación concesional de 1.500 metros cúbicos por hectárea, se ha planteado un volumen de 800 metros cúbicos.

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