31 de octubre de 2020
24 de septiembre de 2020

La Copa Covap defiende la utilidad de los deportes de equipo para reducir trastornos alimentarios en la adolescencia

La Copa Covap defiende la utilidad de los deportes de equipo para reducir trastornos alimentarios en la adolescencia
Actividad de la Copa Covap. - COPA COVAP - ARCHIVO

SEVILLA, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -

La iniciativa deportiva y educativa Copa Covap, promovida por la Cooperativa Ganadera del Valle de los Pedroches (Covap), y la Fundación APE para la Prevención y Erradicación de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), han destacado la importancia que, según defienden, tienen los deportes en equipo, como fútbol o baloncesto, en edades tempranas por su "capacidad para crear entornos sociales que pueden ayudar a reducir el riesgo de aparición de trastornos de la conducta alimentaria (TCA) en la adolescencia".

Es en esta etapa de desarrollo donde se da el 80% de los casos, según recoge un trabajo de investigación publicado en la 'Revista Médica Clínica Las Condes' (Rmclc) citado por la Copa Covap en un comunicado.

Según indica un estudio del Centro Andaluz de Medicina del Deporte, esto se debe a que, tanto el fútbol como el baloncesto, así como otras modalidades deportivas, generan espacios y relaciones donde los pequeños no se sienten presionados ni juzgados por su estado físico o la alimentación, lo que "evita que lleven a cabo dietas restrictivas o ingestas desmesuradas", en palabras del doctor Ignacio Jáuregui, psiquiatra y psicólogo de la Fundación APE.

"El objetivo es llegar a la pubertad de la forma más sana posible, sin sobrepeso y obesidad, ya que son factores de riesgo". "En cuanto al aspecto psicológico, es fundamental que los más pequeños tengan un buen desarrollo de su autoestima", añade este experto.

Por ello, según abundan desde la Copa Covap, los niños deben estar integrados socialmente y contar con un círculo de amigos que practiquen hábitos de vida saludables. En este sentido, el deporte de equipo y al aire libre "ayuda a la integración y al desarrollo de habilidades sociales", por lo que los menores "adquirirán la fortaleza y la capacidad crítica necesarias para evitar mensajes que les induzcan a practicar dietas perjudiciales o ejercicio de manera inadecuada", según agrega Jáuregui.

Este especialista aclara además que el riesgo de aparición de un TCA suele ser mayor durante el periodo estival, ya que "en esta época del año se unen factores como el cambio radical de horarios, las variaciones en la dieta y, fundamentalmente, la imagen corporal, que se coloca en primer plano por la mayor exposición corporal que supone este tiempo".

Además, agrega que el fin del confinamiento, más que una vuelta "prudente y cuidadosa" a la vida cotidiana, se ha convertido en un escenario en el que "el afán por querer salir, bañarse o comer con los amigos puede deteriorar los buenos hábitos alimentarios, desencadenando nuevos problemas".

Los TCA son problemas de salud mental que se manifiestan en el comportamiento alimentario y parte de la dificultad a la hora de identificarlos radica, por un lado, en el desconocimiento de los padres y la falta de conciencia a la hora de detectar este tipo de conductas; y por otro, en que su origen depende de múltiples factores, como biológicos, psicológicos, predisposición genética, formas de ser y elementos de tipo social como el culto al cuerpo.

PREVENCIÓN DE TRASTORNOS

La prevención de los TCA, cuyo proceso de detección suele ser "lento y complejo" debido a que la mayoría de síntomas que se observan al inicio son de tipo emocional, conductual o actitudinal, y no tanto físicos, forma parte de la campaña educativa sobre hábitos de vida saludables que realiza la Copa Covap.

En sus ocho ediciones, más de 25.000 niños y niñas de diez y once años se han beneficiado de charlas didácticas de la mano de psicólogos y nutricionistas sobre el valor de la alimentación y la integración en el deporte.

Asimismo, para "contribuir a evitar el desarrollo de estas conductas", la Copa Covap y la Fundación APE proponen seguir algunas indicaciones que se incluyen en la 'Guía para una alimentación infantil saludable y equilibrada' del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, como "potenciar la autoestima de los niños mediante el elogio por cómo son y reforzar positivamente su personalidad y habilidades en vez del aspecto físico", así como "favorecer una autoimagen corporal positiva, aceptando las diferencias entre las personas y respetando a otros".

También, "promover hábitos alimentarios y un estilo de vida saludables; hacer al menos una comida al día en familia, convirtiendo la alimentación en un acto social y familiar; ofrecer herramientas para desarrollar un sentido crítico frente a estereotipos de belleza; compartir actividades en el tiempo libre y practicar deportes de equipo", o "rechazar ideales estéticos no realistas que puedan poner en riesgo la salud de los más pequeños".

Otras indicaciones planteadas por el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona son "fomentar la autonomía y evitar la sobreprotección para favorecer la autoestima y seguridad personal de los niños", así como "advertir de los contenidos nocivos de Internet y redes sociales que hacen apología de todo tipo de trastorno de la conducta alimentaria".

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