22 de octubre de 2019
7 de junio de 2014

La DOP Vino de Calidad de Granada aspira a incrementar sus ventas en el exterior como "clave de futuro"

GRANADA, 7 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los caldos de la Denominación de Origen Protegido (DOP) Vino de Calidad de Granada, con una producción anual que alcanza los 6.000 hectolitros, ya han traspasado las fronteras nacionales, con ventas en países como Alemania, Bélgica o Inglaterra, y aspiran a incrementar su internacionalización como "clave de futuro".

Actualmente existen unas 300 hectáreas de viñedo inscritas en la DOP Vino de Calidad de Granada que se extienden por distintos municipios. Se engloban en 20 bodegas en las que se combinan tanto los métodos tradicionales de elaboración como las más modernas técnicas de extracción de aromas y color.

Dentro de la DOP se encuentran vinos blancos, rosados y tintos; espumosos y los naturalmente dulces o de vendimia tardía.

Estos vinos granadinos poseen características muy específicas que los hacen únicos gracias a tres factores, la altitud, el clima y la tierra, según han explicado a Europa Press desde la citada DOP.

Alrededor del 50 por ciento de la superficie de la provincia de Granada se encuentra por encima de los 1.000 metros de altitud sobre el nivel del mar, lo que da lugar a bajas temperaturas medias anuales.

La primera consecuencia de estas temperaturas es un retraso de la maduración, más lenta y uniforme, tanto de azúcares, como de polifenoles y de sustancias responsables del aroma varietal.

Otra consecuencia es el salto térmico entre las temperaturas máximas y las mínimas durante el día, lo que influye en la calidad de la uva, ya que favorece la maduración del hollejo y las semillas, piezas claves para la elaboración de vinos de calidad, ya que en ellos se acumulan las moléculas responsables del color y estructura de los vinos.

La altitud también favorece que la planta tenga una baja combustión de ácido tartárico, que se traduce en una acidez total de los vinos correcta, sin necesidad de adicionar este ácido.

Otra característica de la zona son unos PH bajos, óptimos para vinos con crianza importante en botella, mientras que las precipitaciones medias anuales, con un promedio de 70 días lluviosos, también permiten obtener un vino de calidad.

Respecto al suelo de cultivo de los viñedos granadinos, suelen ser terrenos pobres en materia orgánica, fósforo y nitrógeno. Estas características son, en general, factores positivos para la obtención de caldos de calidad.

La orografía de terrazas, laderas y vertientes hace que el trabajo en las viñas requiera más mano de obra que en otros casos al no poderse mecanizar el proceso de recogida.

El principal mercado de estos vinos es el mercado local y nacional pero la expectativa de este sector es la internacionalización como clave de futuro aumentando las ventas en el exterior. Algunos de los países donde actualmente se comercializan son Alemania, Bélgica, Inglaterra y en menor proporción Holanda, Noruega y Suiza.

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