23 de mayo de 2019
19 de enero de 2008

Granada.-Sucesos.-Herido un menor de La Zubia al ser agredido por el padre de otro alumno durante una clase y el recreo

Prodeni pide explicaciones a Educación de por qué permitió al agresor esperar al alumno dentro del centro, cuando ya le había agredido

LA ZUBIA (GRANADA), 19 Ene. (EUROPA PRESS) -

Un alumno de 1º de ESO del Instituto Trevenque, situado en la localidad granadina de La Zubia, resultó herido leve tras ser agredido por el padre de otro alumno, que irrumpió en el propio aula del menor, donde le zarandeó y amenazó acusándole de haberle robado material a su hijo. Una hora y media más tarde, al salir al recreo, el padre, acompañado en esta ocasión por su esposa, le zarandeó de nuevo, cogiéndole por el cuello, hasta que un vigilante puso término al incidente calmando al matrimonio e invitándole a marcharse.

El portavoz de la Asociación Pro Derechos del Niño y de la Niña (Prodeni), José Luis Calvo, explicó a Europa Press que la madre del menor agredido presentó el día 10 de enero, --un día después de los hechos--, una denuncia ante la Guardia Civil, a la que le entregó también el parte de lesiones leves que rellenaron los facultativos que le atendieron en un centro hospitalario, al que acudió tras salir del instituto.

Así, según la madre denunciante nadie del centro educativo se puso en contacto con ella para ofrecerle explicaciones y sólo cuando fue a comunicarles que había interpuesto una denuncia ante la Guardia Civil, el jefe de estudios del centro le anunció que iba a adoptar medidas. Si bien, la acusación de que había robado material al hijo del agresor "se comprobó más tarde que carecía de todo fundamento", apuntó Calvo.

Para el portavoz de Prodeni, resulta "extraño" que un padre irrumpa en el interior de una clase para agredir, acosar y amenazar a un alumno y que lo vuelva agredir y amedrentar en el patio del recreo "con tanta facilidad". Por ello, esta entidad ha remitido un escrito a la delegación de Educación de Granada para pedirle explicaciones.

La familia del alumno agredido está "verdaderamente asustada" y, según apuntó Calvo, "no deja de pensar qué hubiera pasado si el supuesto agresor hubiera ido más allá causándole lesiones más graves en la propia clase y después en el recreo, en un intervalo de hora y media, tiempo que permaneció el matrimonio agresor con toda libertad".