15 de julio de 2019
2 de octubre de 2014

Juzgan este jueves a los diez acusados de una banda dedicada a robar en varias provincias

Operaban desde las localidades cordobesa de Montemayor y Fernán Núñez y supuestamente actuaron en más de 40 ocasiones

CÓRDOBA, 2 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Juzgado de lo Penal número 1 de Córdoba prevé acoger este jueves el juicio a diez hombres, acusados de un delito de asociación ilícita, un delito continuado de robo con fuerzas en las cosas y un delito continuado de receptación, tras supuestamente pertenecer a una banda que se dedicada a robar en distintos establecimientos, talleres, gasolineras, concesionarios y casas de las provincias de Córdoba, Sevilla, Jaén, Granada, Badajoz y Ciudad Real. La Fiscalía pide para cada uno de ellos penas de diez años de prisión y multas de 7.200 euros.

Según recoge la calificación del Ministerio Público, a la que ha tenido acceso Europa Press, durante el mes de noviembre de 2009 la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil realizó una investigación de diversos delitos contra el patrimonio cometidos con el mismo 'modus operandi' en diferentes establecimientos y talleres ubicados en zonas rurales.

Al respecto, detalla que existían fundadas sospechas que dichos delitos eran perpetrados por "varias personas de habla rumana" y en los que en alguna ocasión podía haber intervenido una furgoneta, propiedad de uno de los diez procesados, que residía en la localidad cordobesa de Montemayor y que convive con otro de los acusados.

En el transcurso de la investigación policial, los agentes comprobaron que los procesados realizaban "frecuentes" desplazamientos en los que intervenía igualmente otro ciudadano rumano, usuario de un teléfono móvil que intervino para las escuchas la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil, tras la autorización judicial.

Así, después el estudio de las llamadas, se averiguó que uno de los acusados junto con los demás realizaban constantes desplazamientos nocturnos a diferentes localidades de la provincia de Córdoba e incluso localidades de Jaén, Ciudad Real y Badajoz, al tiempo que "elaboraban la comisión de delitos contra el patrimonio", según el fiscal, que detalla que tras ello se intervinieron más teléfonos.

En concreto, el Ministerio Público indica que el grupo actuaba de una forma organizada, coordinada y cohesionada, sin que se haya determinado, "con el grado de certeza necesario", su orden jerárquico, pero tenían asignadas las funciones de selección de lugares y circunstancias donde el grupo debía actuar, para lo cual realizaban observaciones y vigilancias previas e intercambiaban sus papeles en los delitos a cometer.

Además, el grupo, integrado por los acusados, poseía los medios necesarios para la actuación, tenía su centro de operaciones en los domicilios de Montemayor y Fernán Núñez. De este modo, la trama se basaba en la planificación de cada una de las acciones "depredatorias" proyectadas y para lograr su objetivo, previamente recababan cuanta información les fuera precisa de los lugares, de los sistemas de vigilancia y de seguridad con lo que contasen, de los objetos a sustraer, horarios e instalaciones de seguridad de cada local, y para ello en ocasiones giraban la correspondiente visita previa en horario de actividad del local.

De la misma forma, los acusados supuestamente se pertrecharon de abundantes herramientas y útiles aptos para desencajar puertas y ventanas, tales como palanquetas y radiales, así como para cortar metales, destornilladores, y elementos logísticos para el desarrollo de su actividad criminal, tales como guantes, gorros, linternas o pilas.

Así las cosas, "de común acuerdo y guiados por el propósito de obtener un inmediato beneficio patrimonial ilícito", a lo largo de los meses de enero y febrero de 2010, los acusados asaltaron más de 40 establecimientos y domicilios, sirviéndose para ello de distintos procedimientos para apoderarse de efectos y vehículos, en la mayoría de los casos actuaban de madrugada.

CENTRAL TÉRMICA Y BARES

En este sentido, supuestamente robaron en la piscifactoría anexa a la Central Térmica de Puente Nuevo en Espiel, de donde se llevaron cable de cobre valorado en 40.000 euros y ocasionaron desperfectos por más de 8.800 euros; en un taller y una nave de Villafranca de Córdoba, de donde se llevaron diversos materiales e incluso una furgoneta, con la que posteriormente tuvieron un accidente.

Igualmente, el fiscal les acusa de robar en dos bares de la localidad jiennense de Villargordo, de donde se llevaron televisiones y máquinas recreativas; en dos naves industriales de Castro del Río, de donde sustrajeron un coche y varios objetos, así como en tres casas de campo próximas a dichas naves, donde cogieron 13 pavos y después abandonaron el citado coche en un olivar próximo.

Posteriormente, los procesados supuestamente robaron en una gasolinera cerca de El Carpio, además de en una nave agrícola de Villa del Río; después robaron otro coche en La Roda de Andalucía (Sevilla) y se dirigieron a Cañete de las Torres, donde accedieron a un concesionario y se llevaron otros dos coches con los que huyeron, aunque los recuperó la Guardia Civil tras abandonarlos los acusados, así como el otro vehículo robado.

Asimismo, en la madrugada del 4 de febrero, supuestamente robaron en un polígono de la localidad sevillana de Écija, concretamente en un taller, en una fábrica --de donde se llevaron más de mil cinturones-- y en una nave --donde sustrajeron seis gallos de corral y 12 metros de tubería de cobre--.

PLANTA FOTOVOLTAICA Y ESTACIÓN DE ITV

Por otra parte, el Ministerio Público los acusa de hurtar en una gasolinera y un bar de La Rambla, donde robaron unos 3.400 euros de máquinas tragaperras; en tres naves de Argamasilla de Calatrava (Ciudad Real), donde cogieron más de 1.370 euros; en la planta fotovoltaica de La Florida, en Badajoz, donde cogieron mil kilos de cobre del edificio de potencia.

También, se acercaron a Alcaudete (Jaén), donde robaron en la tienda de una gasolinera 1.800 euros en tabaco, diez jamones y tres botellas de whisky, entre otros efectos; fueron a Guarroman (Jaén), donde hurtaron en un concesionario tres coches, diez teléfonos móviles, un ordenador y una impresora, entre otros, así como en una estación de ITV de la citada población, según el fiscal.

Igualmente, los agentes hallaron en las casas de los procesados objetos que supuestamente robaron en la piscina municipal de Valencia del Ventoso (Badajoz), en un establecimiento comercial de Badajoz, en otro de Mérida, en un concesionario de Andújar (Jaén) y en empresas de La Carolina (Jaén), Estepa (Sevilla) y en la capital cordobesa y los municipios de Fernán Núñez, La Rambla, Santaella, Aguilar de la Frontera y Priego de Córdoba, así como en una urbanización de Almodóvar del Río, un domicilio de Granada, oficinas de Huétor Tajar (Granada) y Estepa (Sevilla).