27 de febrero de 2021
1 de diciembre de 2014

Olivareros sin cobrar en la campaña 2001-2002 vinculan al principal acusado con el control de Iniosa

JAÉN, 1 Dic. (EUROPA PRESS) -

Hasta siete olivareros que afirman no haber cobrado los miles de kilos de aceituna que entregaron a la empresa Iniosa en la campaña 2001-2002 han coincidido este lunes por la tarde en vincular a dicha sociedad y a sus gestores con Suroliva, la compañía con la que durante la década de los 90 habían venido realizando la misma operación de venta, y que era propiedad del considerado como principal acusado de la supuesta estafa que se juzga en este caso, Enrique F.I.

Ha sido en el transcurso de las declaraciones que han prestado como testigos en el marco de la sesión vespertina de este lunes del juicio del conocido como 'caso Iniosa', que se ha reanudado en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial tras haber quedado suspendido el 6 de noviembre por la incomparecencia, por razones médicas, de uno de los 18 acusados, que finalmente ha podido declarar este lunes al inicio de la jornada matinal. Entre otros asuntos, aborda la presunta estafa cometida con alrededor de 200 olivareros, que habrían dejado de cobrar la aceituna entregada en la campaña 2001-2002.

A preguntas de la Fiscalía, siete olivareros han coincidido en señalar al imputado José F. como la persona con la que trataban para la venta de su aceituna. Según ha explicado la representante del Ministerio Público, dicho encartado era "comercial" de Suroliva, la empresa a la que le vendían la aceituna estos olivareros, que, no obstante, han afirmado que siguieron tratando con él en las campañas 2000-2001 --que sí cobraron-- y 2001-2002, a pesar de que en ambas ocasiones a la que le vendieron su producto fue a Iniosa.

De esta manera, los olivareros han coincidido en manifestar que las personas que estaban detrás de ambas sociedades "eran las mismas". Así, el primero de los considerados perjudicados en este caso en declarar ha indicado que en la campaña 2000-2001 y la siguiente "entendía que la aceituna se la entregaba a la misma empresa" que en las anteriores.

En esa línea, y a preguntas de las defensas de los acusados, los testigos han coincidido en declarar que en las campañas en las que vendieron la aceituna a Suroliva, "siempre" cobraron, pero no así en la 2001-2002, tras la cual el citado comercial José F. les decía que "esperasen, que cobrarían".

También han coincidido en señalar que "vivían del campo", y que José F. les llegó a entregar "pagarés" por la venta de aceituna de la campaña en cuestión que finalmente no cobraron. A Enrique F.I. lo "conocían de vista" y en algunos casos "hablaron con él" en ciertas ocasiones, pero con el que "trataban" era con el comercial de Suroliva, según han venido a coincidir.

De esta manera, los testigos se han mostrado confundidos a la hora de determinar si la empresa a la que vendieron la aceituna en la campaña 2001-2002 era Iniosa o Suroliva, porque aunque en algún caso "sabían que la empresa había cambiado", las personas a las que tenían como referentes --Enrique F.I. y José F.-- "eran las mismas".

También ha habido coincidencias entre olivareros a la hora de señalar que en la temporada en la que se quedaron sin cobrar llegaron a anunciarle "mejores condiciones" en el precio de compra de la aceituna, de modo que les dijeron que les iban a "pagar más" dinero.

"En aquel año (José F.) nos dijo que nos iba a pagar más, pero fue terminar la campaña y allí ya no había nada, no había dinero", ha lamentado el tercer olivarero en declarar, que también ha asegurado que le entregaron "un pagaré en Porcuna (Jaén)", pero que "no fue cobrado".

En esta línea, el cuarto olivarero ha indicado que para él "no había cambiado la empresa, simplemente el nombre", porque además "no se le advirtió que era distinta". "Las explicaciones que nos daban era que dentro de nada cobraríamos, que no nos preocupásemos", ha relatado otro de los olivareros, para quien "el campo era y es su única fuente de ingresos", y que en la temporada 2001-2002 llevó a Iniosa para vender "unos 24.000 kilos de aceituna".

Tras las declaraciones de siete olivareros, el juez que preside el tribunal, José Cáliz, ha establecido un receso de cinco minutos antes de que declarasen otros tres afectados como testigos para concluir la sesión vespertina. El juicio se reanudará a las 10,00 horas de este martes con nuevas testificales.