26 de noviembre de 2020
2 de diciembre de 2012

Trabajadores de FCC se niegan a abandonar la huelga de hambre pese a un empeoramiento de su estado de salud

GRANADA, 2 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los seis trabajadores despedidos por Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), concesionaria de la gestión de la planta de residuos y reciclaje de Alhendín (Granada) que iniciaron este pasado miércoles una huelga de hambre para protestar por esta decisión de la empresa, han reafirmado este domingo su decisión de imprimirle un carácter "indefinido" a esta acción en tanto no sean readmitidos en sus puestos de trabajo en las mismas condiciones en las que estaban antes de iniciar la protesta, pese a que su estado de salud ha empeorado en las últimas horas.

Así lo ha señalado a Europa Press uno de estos trabajadores, Antonio Rodríguez, quien ha explicado que efectivos sanitarios han tenido que prestar asistencia este domingo a dos de los seis empleados, incluido a él mismo, por bajadas de tensión y azúcar, una anomalía que, no obstante, se repite en mayor o menor medida en el conjunto de los trabajadores en huelga.

"Tenemos la tensión y el azúcar por los suelos", ha afirmado Rodríguez, que atribuye esta circunstancia al hecho de que, desde que iniciaron la huelga, "sólo beben agua". En ese sentido, ha reconocido que el personal sanitario que les ha atendido este domingo les ha recomendado que al menos añadan azúcar al agua, algo a lo que este colectivo se niega.

Y es que, según este portavoz de la plantilla, el propósito es continuar esta huelga "de forma indefinida" y en las mismas condiciones que hasta ahora, es decir, sólo ingiriendo agua y combatiendo el frío de estos días "con mantas y una estufa de butano", ya que se encuentran en la calle, ante la sede de la Diputación de Granada.

Al hilo de ello, Rodríguez ha aprovechado para criticar al vicepresidente segundo de la institución provincial granadina, José Robles, a quien culpa de haberles "impedido" pernoctar en el interior de la sede de la Diputación, como, según este trabajador, le solicitaron para "resguardarse del frío".

De igual modo, ha explicado que la empresa no ha variado su posición al respecto de este conflicto, y "se niega" a readmitirlos "si no es aceptando una rebaja del 50 por ciento de sus sueldos", algo que éstos rechazan, al entender que dicha empresa "no está en una situación de crisis" y, con esa medida, "sólo busca incrementar su margen de beneficio".

Según Rodríguez, los despidos obedecen a un gasto "excesivo" que la empresa ha realizado para adquirir unos vehículos de la Diputación granadina, lo que le ha llevado a decidir un recorte de plantilla para "compensar" ese desembolso.

Al margen de la huelga, los trabajadores no contemplan por el momento emprender otras acciones de protesta en la calle, y han dejado en manos de los sindicatos las posibles actuaciones legales para revertir esta situación.

En este sentido, Rodríguez ha recordado que los servicios jurídicos de CCOO, sindicato que ostenta la presidencia del comité de empresa, ya han presentado una demanda contra estos despidos y han pedido la nulidad de los mismos al considerar que se "están vulnerando los derechos fundamentales de estos trabajadores".