23 de agosto de 2019
  • Jueves, 22 de Agosto
  • 7 de octubre de 2009

    Arranca hoy la restauración del arquillo plateresco y las fachadas este y sur del Ayuntamiento

    SEVILLA, 7 Oct. (EUROPA PRESS) -

    El arquillo y el conjunto de las fachadas este y sur del Ayuntamiento de Sevilla, un edificio renacentista construido entre 1527 y 1561 bajo el diseño del arquitecto Diego de Riaño, serán sometidos a partir de hoy a obras de restauración para que luzca con toda intensidad la ornamentación plateresca de este sector de un edificio catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC) y que constituye uno de los principales iconos de este estilo arquitectónico.

    En un comunicado, el Patronato del Real Alcázar y la Casa Consistorial, dirigido por Antonio Rodríguez Galindo, informó de que las obras de rehabilitación cuentan con un plazo de ejecución de ocho meses y un presupuesto de ejecución de 119.999,99 euros. Los trabajos que ahora comienzan afectan al sector correspondiente a la avenida de la Constitución y su conclusión está prevista para el 19 de noviembre.

    Cada una de las fachadas paramentos del edificio está compuesta por dos plantas, si bien en el cuerpo del Arquillo existe una tercera añadida en el siglo XIX y coronada por una balaustrada sobre la cornisa en función del proyecto de Demetrio de los Ríos. El Arquillo, de hecho, es un vestigio del antiguo convento de San Francisco, derribado en el siglo XIX. El Consistorio edificado en el siglo XVI fue incorporado al nuevo edificio municipal neoclásico, según un proyecto aprobado con fecha 15 de diciembre de 1850, proyectado por Balbino Marrón.

    En este edificio labrado en piedra, hay que distinguir la sillería y la piedra labrada escultóricamente. La sillería, por sus superficies lisas, ha sufrido menos deterioro que las piedras talladas escultóricamente. Éstas se ven profusamente sembradas de deterioros, en ocasiones graves.

    En cuanto a los tipos de piedra, las más porosas y de grano grueso como las del Puerto de Santa María, Espera y Martelilla de Jerez, presentan como alteraciones más frecuentes las disgregaciones, y pérdidas de masa por arenización. Las piedras más compactas como las de Estepa, Monóvar y Novelda, están alteradas con todo tipo de rupturas, es decir, fracturas, fisuras y fragmentaciones. Las disyunciones de placas afectan a ambos tipos de piedra.

    Hay que tener en cuenta que los escultores prefieren para tallar las piedras menos compactas, más porosas, más blandas, que unido a los golpes de cincel y martillo para esculpirlas, se producen muchas microfisuras, suficientes para que entre poros y fisuras resulten muy vulnerables a la corrosión atmosférica.

    Así mismo, aparecen eflorescencias de sales higroscópicas de sulfatos, cloruros y algunos nitratos y, en menor cuantía, algunos sulfatos pueden proceder de la contaminación atmosférica. También existe costra negra procedente del carbono de la mala combustión en los vehículos. Esta costra negra presenta sulfatos y cloruros, que constituye un motivo más de la alteración de la piedra.

    RESPETO AL LEGADO HISTÓRICO

    Fruto de la investigación arquitectónica, estructural, histórica y petrográfica, de revestimientos y factores ambientales, se ha redactado el proyecto de restauración. Este trabajo se realizará con el mayor cuidado y respetando al máximo todos sus elementos, utilizando los materiales adecuados para ello. En todo el proceso se mantendrá el primordial criterio de fidelidad al origen.

    Siendo importante el respeto del tiempo, valoración de los aportes, anulación de las disonancias y aportación constructiva coherente, armoniosa en nuestro tiempo, con racionalidad, que conserva y realza nuestro patrimonio, se va a compensar y remediar la degradación paulatina y lenta de la piedra, que imperceptible se va desmoronando, va desapareciendo. Esta restauración tiene en cuenta esta circunstancia de la piedra que se va borrando con la obligación de conservar para generaciones futuras. Para ello, se emplearán técnicas verdaderamente eficientes y realmente comprobadas para la conservación de la piedra.

    REFUERZOS ESTRUCTURALES

    La primera fase de restauración comprende los refuerzos estructurales de las fachadas y de los elementos escultóricos que las componen. Se ha realizado un detallado estudio comprobando las deficiencias de cada uno de los sillares, cornisas y de las esculturas, en los que se utilizarán técnicas y materiales cuyos resultados se conocen a través de los siglos.

    Incluye, igualmente, la limpieza de la piedra, de sales, costras, materiales nocivos y de los víctores. Es objetivo principal la limpieza y consolidación de su rica decoración escultórica, que se ve profusamente sembrada de deterioros, en ocasiones graves. Se repararán las lesiones de disgregaciones, fracturas, fisuras, disyunciones y fragmentaciones. También se sanearán y repondrán los morteros deteriorados. En la piedra se realizará desalación de sulfatos, cloruros y carbonatos. Se ejecutará la limpieza de depósitos de partículas sedimentadas de polvo atmosférico, excrementos de palomas y las costras negras.

    Además de eliminar las sales, se realizará un tratamiento de protección para frenar el deterioro. También se contempla la impermeabilización de las cornisas, gárgolas y demás puntos de humedad. Así, se acondicionarán las cornisas, gárgolas, zócalos y molduras para que el agua de lluvia no gotee sobre la superficie de la piedra y se eliminen las humedades de capilaridad.

    Finalmente, los trabajos comprenden la consolidación y protección de las esculturas de piedra con un tratamiento de consolidación y protección de toda la piedra de las fachadas con tratamientos compatibles con las fábricas y su valor estético.