19 de mayo de 2019
21 de noviembre de 2010

Celadora aportada por los padres acusados de matar a su bebé dice no recordar haberlos atendido

SEVILLA, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

La juez que instruye el caso de los padres acusados de asfixiar con una bola de papel de unos cuatro centímetros a su bebé de 28 días ha tomado declaración a una celadora del Hospital Virgen Macarena --prueba esta que fue solicitada por la defensa al objeto de demostrar que la menor siempre había estado cuidada y atendida-- que ha asegurado no recordar que atendiera al bebé en los días previos a su muerte.

En este sentido, fuentes judiciales han informado a Europa Press de que la juez de Instrucción número 19, Ana Escribano, ha tomado declaración como testigos a dos celadoras del referido centro hospitalario, una de las cuales ha dicho "no acordarse de nada" relativo a estos padres y su bebé, mientras que la segunda de las celadoras aseguró que en esas fechas se encontraba de vacaciones.

Fue con motivo de la audiencia preliminar previa a remitir el caso a la Oficina del Jurado celebrada el pasado día 29 de octubre cuando el abogado de los padres solicitó a la juez instructora la testifical de una celadora del Hospital Virgen Macarena que atendió al bebé en los días previos a su muerte, ocurrida el día 31 de agosto de 2009, y que según la defensa podría demostrar que los padres la atendían y la cuidaban convenientemente.

Una vez practicadas estas pruebas, la juez cerrará la instrucción y remitirá las actuaciones a la Oficina del Jurado. La Fiscalía de Sevilla ha solicitado 20 años de prisión por un presunto delito de asesinato con alevosía para el padre del bebé, identificado como R.C.O., que se encuentra en prisión desde que tuvo lugar el fatal suceso, mientras que para la madre, en libertad con cargos desde el pasado mes de noviembre, pide 13 años de cárcel por un delito de homicidio en grado de comisión por omisión.

Los hechos habrían tenido lugar el día 31 de agosto de 2009, cuando este bebé ingresó cadáver en el Hospital Virgen Macarena, detectando posteriormente la autopsia una bola de papel de unos cuatro centímetros en la tráquea. La Fiscalía entiende que el padre introdujo el trozo de papel en la garganta de la menor al objeto de que dejase de llorar, tras lo cual tardaron aproximadamente 45 minutos en llevarla al centro hospitalario.

Una vez en el Hospital Virgen Macarena, fue ingresada en el área de Urgencias sin que los médicos que lo atendieron pudieran hacer nada por su vida, ya que ingresó cadáver, han apuntado las mismas fuentes.