22 de abril de 2019
16 de octubre de 2010

La Consejería, junto a las Ampas, prepara un nuevo decreto para elegir en cada clase a un delegado de padres

Codapa advierte de que para ser delegado es necesario "diplomacia y disponibilidad", así como contar con habilidades sociales y comunicativas

SEVILLA, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Educación de la Junta de Andalucía continúa su apuesta por fomentar la participación de los padres en la vida de los colegios e institutos y, para ello, está trabajando conjuntamente con las Confederación Andaluza de Ampas (Codapa) en la elaboración de un decreto que regule la creación de la figura del delegado de padres en cada aula, sus funciones, así como su proceso de selección.

Esta nueva figura, prevista ya en los nuevos Reglamentos de Organización de Centros (ROC), se generalizará a partir del próximo curso escolar 2011-2012, si bien la Administración pretende que desde este año las familias vayan conociendo en qué consiste ser delegado de padres y cuáles van a ser las funciones a desarrollar en la clase, con el tutor de la misma y con el Consejo Escolar.

Por ello, según ha explicado a Europa Press la directora general de Participación e Innovación educativa, Aurelia Calzada, los tutores comenzarán a "trasladar ya a los padres la importancia de que exista un referente o coordinador en cada aula, porque eso va a permitir trabajar temas de convivencia y de coordinación pedagógica que siempre dan resultados muy positivos".

En este sentido, Codapa define a un delegado de padres como aquél que sea elegido entre las familias de un grupo o aula y cuya función será la de representar las necesidades e intereses de sus hijos de manera colectiva, e implicarlas en la mejora de la convivencia y los rendimientos educativos. Y todo ello, en coordinación con el tutor o tutora del grupo.

Para la presidenta de la Confederación de Ampas, Pilar Trigueros, lo más importante es conseguir, mediante esta figura, una "conexión total y real entre lo que piensan las familias y lo que piensan los tutores de cada aula para colaborar, para acercar posturas y para conseguir una comunicación más fluida". Porque hasta la fecha, lo más cercano a la participación de los padres en los centros son los Consejos Escolares y, sin embargo, como reconoce Triguero, "los Consejos siguen siendo para la mayoría de las familias entes muy lejanos".

Con los delegados de padres se intentará, pues, cubrir ese vacío. Pero no será tarea fácil. Sobre todo, "porque nunca se puede obligar a un padre a ser delegado", aunque "sí convencer" --apostilla-, y porque, ante todo, se necesita disponibilidad, diplomacia y ciertas habilidades sociales y comunicativas para que "se puedan conjugar los intereses de las familias con los del profesorado".

Es por eso por lo que durante este curso escolar cada centro irá eligiendo a sus delegados de padres y madres con la intención de que el próximo año ya sean figuras totalmente "normalizadas" en la vida del colegio o instituto. Para "convencer" a las familias de las 'bondades' de este nuevo sistema de participación, "habrá que hacer un trabajo de pedagogía muy importante para explicarles que los delegados van a ser el órgano que va a decidir parte de la vida de su hijo en el centro, cosa que hasta ahora no hemos sido capaces de transmitir", admite Triguero.

Pese a las posibles dificultades que puedan darse para encontrar a padres que quieran presentarse a ser delegados de aula, tanto Calzada como Triguero se han mostrado confiadas en que entiendan que es una "tarea totalmente necesaria" y que, con la práctica, "pierdan el recelo inicial que despiertan este tipo de iniciativas".

CUALIDADES DEL DELEGADO DE PADRES

Según el documento 'Delegados y Delegadas de Padres y Madres. Un paso más hacia la participación activa y democrática de los centros educativos', elaborado por Codapa como paso previo a la elaboración del futuro decreto que regulará las funciones de esta figura, algunas de las características fundamentales que un delegado debe poseer son las de "intentar anticiparse a los problemas aportando propuestas que busquen el éxito el alumnado", o "construir la convivencia, viendo el conflicto como algo natural y una oportunidad".

Asimismo, debe tener una gran capacidad comunicativa y conciliadora, así como una serie de habilidades personales y sociales que favorezcan unas "relaciones constructivas y equilibradas". También será deseable que mantenga una actitud positiva, próxima y dialogante ante los posibles conflictos, así como una postura coherente frente a los mismos.

Entre las principales funciones a desarrollar, Codapa destaca la de ser colaboradores activos que ayuden en todas aquellas labores que favorezcan el buen funcionamiento del grupo y el centro educativo, y ser también mediadores en la resolución pacífica de conflictos.

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