19 de octubre de 2019
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  • 2 de noviembre de 2009

    Las excavaciones arqueológicas del Patio de Banderas terminarán en noviembre pendientes de posible ampliación

    SEVILLA, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

    Las excavaciones arqueológicas impulsadas por el Patronato del Real Alcázar en el Patio de Banderas para continuar las catas antaño realizadas por Manuel Bendala Galán y Miguel Ángel Tabales, iniciadas el pasado 16 de noviembre y que propiciaron la identificación del más antiguo vestigio de ocupación humana de la ciudad hispalense, podrían finalizar en aproximadamente "tres semanas" y de su resultado final depende la ampliación de los trabajos de investigación.

    El alcaide de los Reales Alcázares, Antonio Rodríguez Galindo, informó a Europa Press de que en estos momentos, los arqueólogos estudian las posibles "ramificaciones" de los vestigios de los principales edificios descubiertos gracias a estas excavaciones arqueológicas que parten de los trabajos de Manuel Bendala Galán, quien en 1976 excavó este histórico enclave para rescatar los restos de una basílica paleocristiana.

    Como se recordará, las excavaciones han sacado a la superficie toda una secuencia estratigráfica que prueba la "ocupación" del Patio de Banderas desde el siglo VIII antes de Cristo, de cuyo periodo se ha rescatado un "fondo de cabaña" con vestigios de un horno o una cocina como más antigua huella de la presencia humana en la ciudad, hasta el siglo XI ya con el dominio musulmán en pleno apogeo y la creación de un arrabal.

    Al respecto, Rodríguez Galindo explicó que los arqueólogos investigan actualmente el alcance de los restos de edificios descubiertos en esta serie estratigráfica, entre los que destacan un antiguo edificio romano altoimperial y lo que se identifica como basílica paleocristiana. Así, las investigaciones podrían finalizar en "tres semanas" o un mes, para decidir sobre una posible segunda fase de las excavaciones en función del resultado.

    ÉPOCA ROMANA Y CRISTIANISMO PRIMITIVO

    Mientras estas primigenias huellas de ocupación humana fueron localizadas a cinco metros de profundidad, posterior a esta fase el equipo de arqueólogos localizó muros correspondientes a un antiguo edificio de la Hispalis romana. Se trataría de un edificio "de gran potencia" dada la envergadura de sus sillares y cuyos alzados se levantarían hasta los tres metros, para lo cual sus arquitectos usaron la técnica del 'Opus Africanus' según queda refleado en los vestigios.

    Este edificio podría haber estado relacionado con el puerto fluvial de la antigua Hispalis, siendo reestructurado en siglo I después de Cristo o quizá en la centuria siguiente a base de muros de ladrillos elevados a partir de una parte de la construcción original. Ya en el siglo IV después de Cristo, el citado edificio romano fue demolido para levantar un nuevo complejo cuyos vestigios han rescatado estas nuevas excavaciones y que podría estar relacionado con el baptisterio paleocristiano descubierto a comienzo de los años 70 por el arqueólogo Manuel Bendala Galán.

    Tal edificio, no obstante, habría sido destruido a principios del siglo V, quizá durante el saqueo de la ciudad a manos de los vándalos, época a la que pertenecería un "pequeño tesoro" de 30 monedas y un crismón atribuido al obispo Marciano, prelado de Sevilla en aquella época. Con posterioridad, sobre las ruinas de este edificio se construyó un nuevo complejo, quizá visigótico, que habría gozado de contrafuertes, estribos e incluso bóveda y que incluso podría corresponder a la iglesia de San Vicente, uno de los primeros templos paleocristianos de Sevilla según las fuentes documentales.