14 de octubre de 2019
19 de septiembre de 2009

El gasto medio para un universitario que estudia fuera de casa se eleva a unos 5.300 euros por curso

El alquiler de un piso es la forma más habitual entre los estudiantes para vivir durante la época de estudios

SEVILLA, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -

Cursar un año universitario en la capital hispalense fuera del hogar familiar supone una media de desembolso para las familias de unos 5.300 euros, cifra que contemplan los gastos en alojamiento --pisos de estudiantes, residencias o colegios mayores--, la matrícula de la universidad, así como los gastos en consumos cotidianos o imprevistos, según un estudio realizado por Europa Press.

En el caso de la astigitana y estudiante del último curso de Arquitectura Técnica Esther Madero, tras pasar varios años en una residencia en la que pagaba 280 euros por un apartamento de cuatro habitaciones y cocina propia, se trasladó a un piso en Felipe II para tres personas por el que pagaban 750 euros entre todos. Su matrícula de la facultad asciende este año a 1.100 euros, por lo que la cifra total para el curso que tiene que afrontar suma un total de 3.350 euros, a lo que hay que añadirle unos 300 euros mensuales de manutención y ocio.

Igualmente, Rosa Torrecillas, estudiante de quinto de Periodismo y que vino a estudiar a la capital hispalense desde Cazorla (Jaén), tras alojarse en la residencia María Inmaculada algunos años, alquiló un piso en la zona de Nervión con dos amigas más por el que cada una paga 212,5 euros --con agua y comunidad incluida--. Tal y como explicó a Europa Press, el desembolso para la matrícula de la facultad este año es de unos 900 euros, así como que al mes gasta unos 200 euros entre comida y ocio. En este caso, la suma total del coste anual de su curso universitario supera los 4.600 euros.

Otra alternativa de alojamiento son los colegios mayores o residencias que, aunque son en la mayoría de los casos más costosos en cuanto a precio que los pisos de alquiler, en ocasiones sale más rentable por los servicios que prestan estas entidades.

Según los datos publicados en la página web del Servicio de Asistencia a la Comunidad Universitaria de la Universidad de Sevilla (SACU), recogida por Europa Press, la Residencia Ramón Carande, ubicada en la zona del Porvenir y que cuenta con un total de 400 plazas, tiene un coste por habitación individual para todo el curso de 354 euros al mes, lo que se convierte en 3.186 euros anuales.

Del mismo modo, la residencia Estanislao del Campo, próxima al campus universitario de Reina Mercedes, supone un desembolso para una habitación individual de 5.076 euros, que desglosado se traduce en un precio mensual de 521 euros, más once de agua y 32 euros de electricidad. Ambas sólo podrán contratarla los estudiantes que pertenezcan a la comunidad de la Universidad Hispalense.

Asimismo, según la misma web, los colegios mayores que incluyen pensión completa y están adscritos a la US, suponen un gasto medio de más de 700 euros. El precio del Colegio Mayor Maese Rodrigo, ubicado en Mairena del Aljarafe, asciende a 855 euros mensuales, frente a los 698 euros que cuesta el colegio femenino La Luz, en el centro de Sevilla. San Juan Bosco, en la calle Arroyo, supone un total de 7.044 euros, divido en tres pagos.

RECOMENDACIONES

Por su parte, la Federación Andaluza de Consumidores y Amas de Casa, Al- Andalus, aconsejó a los estudiantes universitarios que tienen que salir fuera de su localidad de residencia para acudir a esta etapa educativa, que a la hora de buscar piso tengan en cuenta algunas consideraciones como no buscar el piso a última hora dado que "la oferta es más escasa, los precios suelen subir y la calidad es peor".

Del mismo modo, es recomendable visitar varios pisos para comparar la calidad y los precios, así como antes de contratarlo es imprescindible haber visitado el inmueble para comprobar el estado y las condiciones de la vivienda. El contrato de arrendamiento se podrá aceptar verbalmente o formalizarlo de manera escrita, aunque siempre es mejor de forma escrita para "evitar malentendidos posteriores que no se pueden verificar si no se presenta por escrito".

En este sentido, es aconsejable que en el contrato aparezca un listado con todos los objetos y electrodomésticos con los que cuenta el hogar y verificar que la realidad se corresponde con lo expuesto. Y una vez acordada la fecha de pago, es conveniente que cada vez que se realice uno se entregue una notificación del mismo.

Aunque el alquiler de un piso es la forma más habitual y conocida entre los estudiantes para vivir durante la época de estudios, para aquellos que tienen que salir de sus localidades, existen otras formas de conseguir alojamiento.

Así, desde Al-Andalus, informaron de otras alternativas para alojar a los estudiantes como la Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio en su Plan Concertado de Vivienda y Suelo 2008-2012 ha incluido un apartado destinado al alojamiento protegido para universitarios. Es una propuesta en la que se intenta dar respuesta a las particulares necesidades que presenta la comunidad universitaria, y se trata de un alojamiento que será promovido por universidades o promotores públicos y destinados a aquellas personas de la comunidad universitaria cuyos ingresos familiares anuales no superen 2,5 veces el IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples). La renta anual inicial que se fije será igual o inferior al 2,5% del precio máximo de referencia vigente en el momento de la calificación provisional.

Las principales causas por las que los estudiantes realizan reclamaciones tras su estancia en un piso compartido son las relacionadas con el incumplimiento de las cláusulas pactadas, falta de muebles y enseres, de acondicionamiento del hogar, problemas con los electrodomésticos, la existencia de normas abusivas o la falta de un contrato de alquiler claro y acordado por ambas partes, según concluyó Al-Andalus.