12 de diciembre de 2019
  • Miércoles, 11 de Diciembre
  • 3 de junio de 2009

    Greenpeace intenta desplegar una pancarta en la Torre del Oro por los efectos turísticos del cambio climático

    SEVILLA, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

    Activistas de la organización ecologista Greenpeace intentaron esta mañana desplegar una pancarta en la Torre del Oro de Sevilla para poner de manifiesto que "la crisis del clima no sólo afecta a los ecosistemas de la península ibérica, sino también a la economía española", ya que "el turismo de andalucía es una de las principales víctimas".

    Según confirmaron a Europa Press fuentes de Greenpeace, efectivos de la policía bloquearon el despliegue de un gran pancarta de 70 metros cuadrados que, con el mensaje 'Cerrado por cambio climático', los escaladores intentaban descolgar de la Torre del Oro.

    Así, en una nota de prensa, Greenpeace explicó que "en España, que está dentro de la zona más vulnerable al cambio climático, este sector genera unos 70.000 millones de euros al año, equivalentes al 8 por ciento del PIB" y concretó que "debido al aumento del número de días con temperaturas excesivamente elevadas, a la escasez de agua y a la proliferación de olas de calor, ya se están produciendo alteraciones en el turismo".

    "Varios estudios científicos documentan la pérdida generalizada en España del índice de confort ambiental relacionado con el turismo, particularmente en el sur, y todo indica que este descenso excederá en verano los límites de lo deseable", declaró la responsable de la campaña de cambio climático y energía de Greenpeace, Aída Vila.

    Asimismo, señaló que "en Andalucía los impactos del cambio climático provocados por el aumento de temperaturas ya están afectando a los principales destinos turísticos de interior --Córdoba, Sevilla, Granada, Úbeda, Baeza-- y las previsiones para mitad de siglo no son nada optimistas".

    Al hilo de esto, Greenpeace dijo que a lo anterior debe añadirse la subida del nivel del mar --con previsiones de hasta 12 centímetros hacia mediados de siglo-- y la escasa disponibilidad de recursos hídricos, especialmente en verano, cuando la afluencia turística es mayor, lo que pone en "serio" riesgo las infraestructuras costeras y el turismo costero, que en España representa el 80 por ciento del total.

    La organización ecologista destacó que, de acuerdo con la evaluación realizada por la Junta de Andalucía, las provincias más afectadas por este fenómeno serían Huelva (vulnerabilidad media), Almería (vulnerabilidad alta) y Cádiz y Málaga (de vulnerabilidad alta a muy alta). Y, teniendo en cuenta que el sector turístico representa el 11 por ciento del PIB regional, Greenpeace considera que "estos impactos tendrán gran repercusión en la economía andaluza".

    Ante estos datos, Greenpeace pidió al Gobierno español que contribuya a la dinamización de las negociaciones internacionales que se están celebrando desde el pasado lunes en Bonn, en la reunión preparatoria de la cumbre internacional sobre cambio climático de finales de año.

    "Los países industrializados están negándose a concretar sus objetivos de reducción de emisiones y a negociar acerca de los fondos públicos que deben aportar, en pago de su responsabilidad en la crisis climática, para permitir que los países en desarrollo sean capaces de asumir los compromisos que el acuerdo internacional les requiera, agregó.

    Además, la organización señaló a España como "un buen ejemplo de la falta de compromiso con los objetivos asumidos en Kioto", ya que "mientras el Gobierno se escuda en la crisis económica para no aportar los fondos públicos necesarios para la lucha contra el cambio climático a nivel internacional, planea invertir una cantidad equivalente en la compra de derechos de emisión".

    "Las emisiones de gases de efecto invernadero alcanzan en España casi el triple del límite permitido y comprar el derecho a emitir no es la solución, hay que reducir drásticamente las emisiones a nivel interno cuanto antes si queremos evitar los peores efectos del cambio climático, tanto a nivel económico como ambiental", concluyó Vila.