17 de junio de 2019
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  • 21 de noviembre de 2010

    Guardia Civil realiza 99 rescates en montaña en lo que va de año con un total de 12 fallecidos y 62 heridos

    Pueden durar desde 40 minutos hasta cuatro o cinco días dependiendo de si está nevando, es de noche o el helicóptero no puede aterrizar

    Guardia Civil realiza 99 rescates en montaña en lo que va de año con un total de 12 fallecidos y 62 heridos
    SEREIM

    SEVILLA, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

    Las unidades de montaña de la Guardia Civil de Granada y Málaga han llevado a cabo un total de 99 rescates --67 la primera y 32 la segunda-- en la Comunidad Autónoma en lo que va de año, si bien 12 personas fueron auxiliadas cuando ya se encontraban sin vida y 62 lo fueron estando heridas.

    Según ha manifestado a Europa Press el teniente jefe de la Sección de Rescate e Intervención en Montaña (Sereim) de Granada y jefe técnico de las unidades de las Islas Baleares, Canarias, Comunidad Valenciana y Andalucía, R. Santos, el rescate "más dificultoso con creces de todo el año" ha sido el que se produjo a principios del pasado mes de octubre en la localidad granadina de Órgiva.

    Concretamente, esta actuación tuvo lugar en el barranco acuático de Poqueira cuando tres montañeros fueron rescatados tras caer en esta zona de difícil acceso mientras descendían, resultando dos de ellos heridos. Así, uno de ellos se lesionó primero y otro más tarde cuando intentaba buscar ayuda y se enredó una pierna en la cuerda quedando atrapado en la cascada, por lo que fue el tercero de los montañeros el que, ileso, alertó de lo sucedido sobre las 22,00 horas, cuando consiguió salir del barranco.

    De esta forma, en su ayuda acudieron dos grupos del Sereim, compuestos por cinco especialistas cada uno, para rescatar a ambos accidentados, si bien no pudieron emplearse medios aéreos al ser de noche. Dadas las circunstancias, el rescate "se prolongó tanto, 13 horas, que amaneció y solicitamos el helicóptero del Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA) para facilitar el rescate", ha recordado Santos.

    En cuanto a los datos que poseen las Unidades de Rescate e Intervención en Montaña (Ureim) de Granada y Álora (Málaga) --operan en la zona oriental y occidental de Andalucía respectivamente--, a los que ha tenido acceso Europa Press, el Sereim de la provincia granadina ha realizado un total de 67 rescates con el resultado de nueve fallecidos, 54 heridos y 22 personas ilesas. Además, en 30 ocasiones los especialistas han intervenido con helicóptero.

    Asimismo, 35 rescates menos han sido llevados a cabo por el Equipo de Rescate e Intervención de Montaña (Ereim) de Álora (Málaga), del mismo modo que solo tres personas han fallecido en este tipo de accidentes y ocho han sufrido heridas mientras que 39 han salido ilesos. También las intervenciones con helicóptero han sido menos que en la unidad de Granada, cifrándose en solo cinco.

    ZONAS MÁS CONFLICTIVAS

    En estos datos se señala que las zonas más conflictivas en las que ha trabajado la unidad de Málaga son el Chorro, en el Desfiladero de los Gaitanes, Sierra Tejeda, Almijara y Alhama, en el Pico de la Marona, Sierra Blanca, en el Pico de la Concha, Sierra de las Nieves, concretamente en las cuevas como Sima Gems o el complejo Motilla Ramblazo, el Pico Torrecilla, Torcal de Antequera, Barranco de las Buitreras y Cueva de Gato en la Serranía de Ronda. Además, en la provincia de Cádiz, también resulta conflictiva la zona del Peñón Gordo de la Sierra de Grazalema.

    Por su parte, la unidad que controla la zona oriental, cuya sede está en Granada, ha centrado su trabajo a lo largo de este año fundamentalmente en Sierra Nevada, siendo los puntos más conflictivos los de Tajos de la Virgen y del Campanario, Paso de los Machos, Corral del Veleta, ladera Oeste del Mulhacén, proximidades del Refugio Poqueira, Hoya de la Mora y Valle del San Juan. Fuera de esta Sierra, también son especialmente peligrosos los barrancos del Poqueira, de Trevélez, de Río Verde y Bermejo, así como el Pico de la Sagra, zona de Castril y la zona de escalada de Cahorros.

    RESCATES DE 40 MINUTOS A VARIOS DÍAS

    Según ha aseverado el teniente jefe del Sereim de Granada, hay operativos de rescate que duran un rato, unos 40 minutos, y otros que pueden llegar a durar hasta cuatro o cinco días. Esto dependerá de la complejidad de la operación, de las condiciones del terreno, si es posible que aterrice un helicóptero, y climatológicas, pues hay que contar con que haya nieve o haga ventisca, al igual que si es de noche, situaciones en las que no se podrían emplear medios aéreos y en las que se tardaría más en realizar la extracción de la persona accidentada.

    Así las cosas, si la aeronave no pudiera acceder a la zona conflictiva, que podría ser alta montaña, una pared rocosa, una cueva o un barranco, "se dispone para el operativo de un mayor número de especialistas para, entre otras cosas, conseguir transportar el material y extraer al accidentado de la zona", lo que conllevaría una mayor duración de tiempo.

    De esta manera, Santos se ha referido a los pasos que siguen los profesionales de estas unidades en su trabajo, diciendo que los mismos reciben el aviso de lo ocurrido a través del Servicio Coordinado de Emergencias 112 de Andalucía, bien haciendo que se comunique directamente la persona afectada con la Benemérita, o bien, informando dicho servicio a la unidad de la Guardia Civil de lo que ha pasado.

    Es entonces cuando esta unidad activa los distintos componentes dependiendo de la gravedad del hecho sobre el que ha sido alertada. No obstante, se pondrán en funcionamiento, como mínimo, dos especialistas.

    RESCATES CON NIEVE

    El teniente jefe del Sereim de Granada ha explicado a Europa Press que especial dificultad tienen los rescates en zonas nevadas. Para ello, se tiene que emplear un material especial apto para estas circunstancias. Así, si el suceso se ha producido en alta montaña, se emplea el conocido como esquí de travesía, que "permite caminar por la nieve y hacer desplazamientos en horizontal, en vertiente ascendente y descendente" y, para que no resbalarse en las zonas ascendentes, se adhiere a la base de los esquís una "piel de foca".

    No obstante, si la nieve se encuentra en estado de congelación, se utilizan crampones --elementos metálicos adaptables a la suela de determinados tipos de bota-- para avanzar y, de nuevo, no resbalar en la nieve. En cuanto a las extremidades superiores, se hace uso del conocido como 'piolet', el cual "permite superar paredes verticales de hielo o utilizarlo como bastón de apoyo por otras zonas".

    Por último, Santos ha comentado que, para trabajar en cavidades, los especialistas llevan puesto un mono especial de material de cordura y un arnés al que se le unen aparatos de progresión o descenso, de la misma manera que se utilizan cascos con linterna frontal de pila o de carburo, cuyo calor de la llama "se aprovecha para, junto con una manta térmica, entrar en calor en oquedades donde hay varios grados bajo cero" en los duros días de invierno.