3 de abril de 2020
17 de agosto de 2008

Innova.- Expertos de la UPO estudian la comunicación intercelular endrosophila para controlar expansión de células madre

SEVILLA, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

El grupo de investigación 'Mecanismos de desarrollo animal' de la Universidad Pablo de Olavide está desarrollando un proyecto de excelencia para profundizar en el estudio de una ruta de comunicación celular -JAK/STAT-, desencadenada por las citokinas, polipéptidos responsables del crecimiento y la diferenciación de distintos tipos de células.

Un comunicado emitido por la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía, que subvenciona el proyecto con 309.000 euros, informó de que se espera conseguir manipular la proliferación de células madre primero en moscas y posteriormente en vertebrados.

Las células pueden comunicarse exclusivamente con sus vecinas o pueden hacerlo con células que estén lejos. El que la comunicación se haga de un modo u otro es vital, ya que hay casos en que se requiere que muy pocas células respondan a una señal, mientras que en otros es necesario comunicarse con muchas células o células que se encuentran a gran distancia. Sorprendentemente, una citokina 'JAK/STAT' puede hacer ambas cosas.

Algunas de las actividades que se podrán acometer al controlar la distancia que recorre la señal activadora de la ruta 'JAK/STAT' son evitar que ésta llegue tan lejos que repercuta en la proliferación de un cáncer o, por el contrario, conseguir que un paciente tenga en un momento determinado un alto número de células madre para solucionar su problema médico.

La investigación, que se realiza en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (CABD), se centra en el estudio del modelo Drosophila. La utilización de este insecto se debe a que, manteniendo la misma estructura de los vertebrados, se trata de un sistema sencillo en el que los elementos de esta ruta de comunicación 'JAK/STAT' están muy simplificados con respecto a los que poseen los seres humanos, por lo que resulta mucho más fácil saber cómo responden las células ante estas señales.

Para saber cómo consigue la citokina viajar largas o cortas distancias en distintos lugares, los investigadores de este proyecto de excelencia han encontrado una región del cuerpo de la mosca (concretamente el intestino) donde se dan los dos procesos simultáneamente, con lo que es posible averiguar qué es exactamente lo que hace que la señal llegue más o menos lejos. Esto a su vez permitiría encontrar mecanismos para controlar la propia señal.

El investigador principal del proyecto, James Castelli-Gair Hombría, y su equipo trabajan en un nivel básico de la investigación. Su objetivo es exportar los conocimientos levantados sobre el funcionamiento de esta ruta en las moscas, para posteriormente ver si lo aprendido funciona en vertebrados. Para ello trabajan en colaboración con el grupo del CABD especializado en biología celular y células madre en vertebrados. Así, con el proyecto de excelencia concedido por la Junta de Andalucía, después de entender los mecanismos que están ocurriendo en la mosca, pretenden comprobar si ocurre lo mismo en ratones.