23 de mayo de 2019
4 de abril de 2010

Investigador de la EBD considera "urgente" reforzar la población de linces de Doñana con ejemplares de Sierra Morena

La "elevada endogamia" de la población en Doñana hace que las hembras den a luz a menos cachorros y aumente la mortalidad

SEVILLA, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -

El investigador de la Estación Biológica de Doñana Francisco Palomares considera "urgente" reforzar la población de linces ibéricos en Doñana (Huelva), donde sobreviven unos 60 ejemplares, con la traslocación de individuos del núcleo de Sierra Morena, experiencia aparcada por el momento por la Administración andaluza.

Según indicó Palomares a Europa Press, aunque experiencias como la reintroducción en Gudalmellato (Córdoba) de esta especie en peligro de extinción son necesarias, la actuación en Doñana es "prioritaria", pues "no hay ninguna otra zona ni en España ni en Portugal con una superficie de más de 20.000 hectáreas para albergar linces como tiene el Parque Nacional".

"Abandonar Doñana sería un error muy grave", incidió el científico, quien forma parte del equipo de expertos que trabajan en la investigación del origen de la infección renal que afecta a la mitad de linces criados en cautividad, argumentando que "si existe ya un área como el Parque Nacional de Doñana con condiciones que no se encuentran en ningún otro lugar en cuanto a tranquilidad y protección es absurdo buscar otras con mayor riesgo de atropello o caza furtiva".

Palomares afirmó que la situación del lince en Doñana es en estos momentos "complicada", con una probabilidad de extinción de más del 90 por ciento y una distribución que sitúa al 75 por ciento de la población existente fuera del área mejor protegida y de mayor calidad como es el Parque Nacional.

Por ello, apostó por un proyecto de reintroducción "serio" en el Parque Nacional de Doñana, con el traslado de unos diez linces de Sierra Morena en los próximos cinco años, lo que, acompañado de la colonización de diez nuevos territorios en el área ocupados por otras tantas hembras reproductoras, bajaría la probabilidad de extinción al sólo el diez por ciento.

Esta reintroducción contribuiría, además, a mejorar la calidad genética de la población de Doñana, afectada por "elevados niveles de endogamia" que hace que las hembras den a luz a cada vez menos cachorros y aumente la mortalidad por enfermedades con la leucemia felina, que provocó la muerte de diez ejemplares en 2007.

RECUPERACIÓN DE LA POBLACIÓN DE CONEJOS

Según explicó el investigador, el abandono de los linces del área del Parque Nacional se debe principalmente a la falta de alimento. Así, precisó que la densidad de conejos, presa básica del felino, varía mucho según la zona, llegando, en algunos puntos a haber entre 80 y 100 veces menos conejos que los que necesita el lince para sobrevivir.

Este hecho provoca que sólo el 25 por ciento de la zona óptima del Parque para la especie por la abundancia del matorral mediterráneo esté ocupada actualmente por linces.

En este sentido, lamentó que la Junta de Andalucía "no se ha preocupado mucho" por solucionar la escasez de conejos, provocada fundamentalmente por enfermedades y la presión del clima, cazadores y depredadores.

Palomares dijo que es necesario que las distintas Administraciones trabajen de forma conjunta en la recuperación de las poblaciones de conejos a través de un programa continuado en el tiempo y a gran escala, pues para sobrevivir el lince necesita de uno a cuatro o cinco conejos por hectárea y que, además, se evalúe con criterios científicos.

Así, apostó por trabajar en dos direcciones: el traslado de ejemplares de otras áreas con más abundancia en las zonas con mayor escasez y el fomento de las poblaciones existentes en áreas con mejor dotación.