22 de noviembre de 2019
  • Jueves, 21 de Noviembre
  • 5 de julio de 2010

    Navarro se pregunta si las mujeres "tienen que arrodillarse delante de un juez" para que las crea

    Afirma que una sentencia como la de Pinos Puente "demuestra la complejidad de la violencia de género"

    SEVILLA, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

    La consejera para la Igualdad y Bienestar Social, Micaela Navarro, se preguntó hoy si "las mujeres además de vivir y sufrir de rodillas ante el agresor durante muchos años de su vida, tienen que ponerse de rodillas delante de un juez para intentar demostrarle que lo que está denunciando es cierto", en referencia a la sentencia de Pinos Puentes, la cual, además, "demuestra la complejidad de la violencia de género", señaló.

    En declaraciones a Europa Press, la consejera indicó que "cuando llamamos la atención sobre el escándalo que supone poner en duda permanentemente las denuncias de maltrato lo hacemos desde esa reserva, sabiendo que es complejo y difícil en mucho casos para que un juez pueda determinar la culpabilidad de un agresor".

    Dicha "complejidad" surge, añadió, porque "estamos hablando de un delito que normalmente ha sido ocultado y negado por parte de la víctima durante mucho tiempo, incluso en su entorno familiar, vecinal, laboral" y porque la víctima normalmente cuando comparece "lo hace bajo una presión y un miedo total y absoluto", manifestó.

    Por eso, Navarro pidió a los jueces que tengan en cuenta esa circunstancias que hacen "diferente" a este delito de otros, ya que "precisamente por eso se aprobó una ley específica como es la Ley Integral contra la Violencia de Género, porque desgraciadamente cuando ocurre un hecho como éste ya hay una situación irreversible", afirmó.

    Asimismo, la consejera indicó que "le llama la atención" que el propio juez se atreva a decir que "no le parecía que la señora estuviera lo suficientemente compungida, y que incluso se atreva a hacer juicios de valor sobre el testimonio de la propia mujer".

    "Me parece gravísimo lo que ha pasado porque el juez no pone solo en duda el testimonio de la mujer, sino que según la propia sentencia parece ser que al declararlo libre de toda culpa, también le retira todo los mecanismos que se habían puesto de protección sobre ella hasta ese momento", enfatizó.

    Finalmente, preguntada sobre si la Consejería va a hacer algo al respecto, Micaela Navarro contestó que el Instituto de la Mujer (IAM) "siempre que hay un asesinato se persona en ese juicio", pero, prosiguió, "entiendo perfectamente que la Fiscalía recurra porque la condena no se corresponde con la petición de la misma, que pedía dos años de prisión". "Desgraciadamente es un recurso que tendrá sus consecuencias jurídicas, pero ya no va a servir para salvar una vida", concluyó.