19 de abril de 2019
7 de noviembre de 2010

Seprona constata superaciones "puntuales" de plomo, sulfitos y arsénico en vertido autorizado de 'Las Cruces'

La Consejería de Medio Ambiente reconoce actuaciones correctoras en el complejo minero pero da cuenta de varias comunicaciones por la "superación" de los parámetros

SEVILLA, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un informe elaborado por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil el pasado mes de agosto recoge que los vertidos consumados a la Cuenca del Guadalquivir por el complejo de 'Cobre las Cruces', que explota la mayor mina a cielo abierto de Europa en suelos de Gerena, Guillena y Salteras, superaron "en momentos puntuales" de 2009 y 2010 los límites establecidos en cuanto al PH y a la concentración de plomo, sulfitos y arsénico.

En concreto, este informe recogido por Europa Press fue elevado a la Fiscalía de Medio Ambiente, Urbanismo y Patrimonio Histórico a cuenta de unas diligencias incoadas sobre los efectos medioambientales de la inundación que, en febrero de 2010, sufría el fondo de la corta de la mina. En efecto, una inspección ocular mediante vuelo en helicóptero permitió a los miembros del Seprona comprobar, el 16 de marzo de 2010, que el fondo de la corta estaba "completamente inundado" y una visita cursada a las instalaciones una semana más tarde constataba nuevamente este extremo y el contacto de estas aguas pluviales con los minerales.

Sin embargo, y dados los informes reclamados por el Seprona a la Agencia Andaluza del Agua y a la Consejería de Medio Ambiente, además de las inspecciones practicadas, este documento resuelve que pese a la acumulación de aguas en el fondo de la corta y en contacto con los minerales, "no se ha detectado una mala gestión de las mismas", describiendo así el procedimiento establecido por la mina para la decantación y depuración de las aguas de contacto.

"SUPERACIONES" DE LOS PARÁMETROS

Pero este informe del Seprona se hace eco también de sendos informes emitidos el 16 de abril y el 3 de agosto de 2010 por la Delegación provincial de la Consejería de Medio Ambiente. Tales documentos, elaborados a instancias de la investigación, reflejan que a través de la conducción permitida por la Autorización Ambiental Integrada (AAI) de la que goza el complejo minero, el vertido de la explotación a la Cuenca Hidrográfica del Guadalquivir habría experimentado "superaciones" en algunos de los parámetros de control.

En concreto, y según figura en el documento del Seprona, el 8 de julio de 2009 habría sido trasladado a la Sección de Informes y Sanciones de la Delegación provincial de la Consejería de Medio Ambiente un informe en cuanto a la superación de los grados permitidos de cobre y sulfitos, , mientras el 10 de marzo de 2010 dicho departamento habría sido informado de "superaciones del PH". Ya el 16 de junio del año en curso, la Sección de Informes y Sanciones tuvo conocimiento de "superaciones" de las concentraciones de cobre, plomo, arsénico y PH respecto a los límites estipulados en la Autorización Ambiental Integrada.

INFORME ELEVADO AL JUZGADO

El informe emitido por la Delegación provincial de la Consejería de Medio Ambiente el 16 de abril de 2010, señalaba no obstante que 'Cobre las Cruces' estaba desarrollando las "acciones oportunas para corregir estas superaciones", si bien tal constatación está datada antes de las superaciones comunicadas el 16 de junio del año en curso. "En momentos puntuales, han sido superados los parámetros de control", señala el informe del Seprona, elevado finalmente por la Fiscalía al Juzgado de Instrucción número 19 de Sevilla.

Y es que la citada instancia judicial, como se recodará, había imputado al ex director general de 'Cobre las Cruces', Françoise Fleury, y a tres miembros de la vigente cúpula de esta empresa filial de la multinacional canadiense 'Inmet Mining', por delitos contra el medio ambiente y de daños continuados después de que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) descubriese en 2008 unas 20 perforaciones no autorizadas en el acuífero Niebla-Posadas, además de un desequilibrio en el sistema de drenaje e inyección y episodios de contaminación en este recurso hídrico.