23 de enero de 2021
27 de febrero de 2006

Sevilla.- Sucesos.- Continúa el dispositivo policial en el Hospital Virgen del Rocío y en las Tres Mil tras el tiroteo

SEVILLA, 27 Feb. (EUROPA PRESS) -

El dispositivo policial continúa en el Hospital Virgen del Rocío y en la barriada sevillana de las Tres Mil Viviendas después de que un hombre falleciera ayer a la entrada del centro hospitalario como consecuencia de un tiroteo en el que resultó herida de gravedad su madre.

En declaraciones a los periodistas, el concejal de Gobernación del Ayuntamiento de Sevilla, Francisco Fernández, explicó que la Policía se mantiene tanto en el hospital como en las Tres Mil "para proteger a la herida y a sus familiares".

Asimismo, Fernández señaló que la investigación está "abierta" y en manos de la Policía Nacional, que "está analizando el arma, que cogió en el entorno".

Con respecto a las causas del tiroteo, el edil de Gobernación afirmó que "las causas están por esclarecer", aunque apuntó que "parece que puede ser un asunto de celos".

Los hechos se remontan a las 17.00 horas de ayer, cuando un joven de 27 años falleció y una mujer resultó herida grave como consecuencia de un tiroteo que tuvo lugar a las puertas de la Unidad de Traumatología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

Según informaron a Europa Press fuentes policiales, el incidente se derivó de la pelea protagonizada por dos familias residentes en el barrio de las Tres Mil viviendas y el presunto autor de los disparos fue detenido por la Policía Nacional.

Testigos presenciales aseguraron a Europa Press que, justo antes de que se produjera el altercado, varias personas "discutían acaloradamente" en la entrada del hospital y, en un momento dado, uno de ellos "sacó un arma y disparó muchas veces, al menos cinco o seis".

Las mismas fuentes afirmaron haber visto al joven caer al suelo tras los disparos, así como también a una mujer. Ambos, según narraron, fueron trasladados al interior del hospital, donde el primero murió y la segunda continúa ingresada.

Asimismo, indicaron haber presenciado como el presunto agresor era conducido al interior del centro sanitario por los vigilantes jurados y como una mujer del grupo "recogía la pistola con una sábana y se la entregaba a la policía".