19 de marzo de 2019
  • Lunes, 18 de Marzo
  • 30 de enero de 2010

    Un total de 61 centros escolares de Andalucía ofrecen en sus menús alimentos ecológicos en el curso 2009-2010

    SEVILLA, 30 Ene. (EUROPA PRESS) -

    Un total de 61 centros escolares en Andalucía, entre Centros de Educación Infantil y Primaria, Centros Específicos de Educación Especial y residencias de estudiantes, ofrecen en sus menús diarios alimentos ecológicos durante el curso 2009-2010.

    Según la información consultada por Europa Press de la página web de la Consejería de Agricultura y Pesca, este acción enmarcada dentro del programa 'Alimentos ecológicos para el consumo social en Andalucía' tiene como objetivo potenciar el consumo de alimentos ecológicos entre la población andaluza, con el incentivo de crear hábitos saludables a través de dietas equilibradas, impulsar el desarrollo sostenible de las producciones ecológicas a nivel local y provincial, y respetar el medio ambiente.

    El programa 'Alimentos Ecológicos para el Consumo Social en Andalucía' surgió como iniciativa de la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía en el año 2005, basado en el suministro mediante canales cortos de alimentos ecológicos, preferentemente andaluces, a los centros adscritos al programa, unido a actividades de información y formación en materia de nutrición y de producción ecológica.

    En sus inicios, el programa contaba con 15 centros escolares y un total de 2.210 niños. Pero, a lo largo de estos años, estas cifras se han visto incrementadas debido a la gran aceptación del programa y a lo atractivo del mismo, llegando a alcanzar durante el curso escolar 2008-2009, más de cien centros y 12.400 niños.

    Este programa, a su vez, también ayuda a fomentar la producción ecológica de la zona, impulsar la agrupación de pequeños y medianos productores, apoyar a los productores para incentivar el cierre de la cadena de transformación de alimentos, y realizar una labor de desarrollo de la actividad empresarial del medio rural.

    Además de conservar los recursos naturales, reduciendo el uso de energías fósiles y la carga química de los ecosistemas, colaborar en la preservación del paisaje e incrementar la sostenibilidad local y global, favoreciendo la mitigación del cambio climático.