22 de octubre de 2020
20 de diciembre de 2010

UPA-A advierte de que "la profunda" crisis de precios del sector agrario "asfixia" a agricultores y ganaderos andaluces

SEVILLA, 20 Dic. (EUROPA PRESS) -

La organización agraria UPA en Andalucía ha advertido de que "la profunda" crisis de precios del sector agrario desarrollada a lo largo de 2010 "asfixia" a agricultores y ganaderos andaluces.

En un informe sobre el balance del año, UPA-A ha indicado que la agricultura y la ganadería andaluzas están aquejadas por una doble crisis: la global y la particular que está sufriendo el propio sector. "Los precios que recibimos los agricultores y ganaderos son ruinosos, obligando a cerrar explotaciones, que son incapaces de sobreponerse a la crítica situación de precios bajos", ha señalado.

Sin embargo, señala que el papel que juega el sector agrario en el tejido económico andaluz es más que importante. La producción final agraria ha rozado los 10.000 millones de euros este año y es un sector estratégico que cuenta con 335.000 activos y la industria agroalimentaria supone el 15 por ciento del PIB andaluz.

A pesar de estos datos, UPA-A alerta de que los agricultores y ganaderos siguen inmersos en una "profunda" crisis económica acuciada por "la presión de las grandes cadenas comerciales". "La situación de dominio de la distribución, llevando a cabo políticas abusivas como la venta a pérdidas o la utilización de productos reclamo, está ocasionando un daño tremendo al sector productor", ha subrayado.

Además, a esta situación se suma que los costes de producción se mantienen altos, con un incremento medio en 2010 del 4,5 por ciento, lo que hace que la situación se haga "más insostenible".

Ante esta situación, UPA-A ha reclamado una regulación básica de los mercados, que permita obtener unos precios justos tanto en la agricultura como en la ganadería. Así, indica que el proyecto de Ley de Calidad Agroalimentaria de Andalucía supone "el momento idóneo" para la introducción de modificaciones legales que permitan reequilibrar la cadena agroalimentaria, especialmente, potenciando la capacidad negociadora de los productores, "el eslabón más débil de la cadena".

Por último, otro de los aspectos que más debate han suscitado a lo largo de 2010 ha sido la reforma de la PAC. UPA-A basa su postura en tres pilares básicos: garantizar un presupuesto suficiente para asegurar la actividad agraria y ganadera, la puesta en marcha de mecanismos de regulación de mercado y mantener la base del modelo actual del sistema de ayudas.