27 de enero de 2021
30 de noviembre de 2020

La N-260, entre Seira y Campo, abrirá al tráfico este martes

HUESCA, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) tiene
previsto reabrir al tráfico mañana martes, 1 de diciembre, la carretera N- 260 entre el Congosto del Ventamillo y Campo, en el Eje Pirenaico en la provincia de Huesca, en la que está ejecutando obras de
acondicionamiento con un presupuesto de 35,7 millones de euros.

Está previsto que la reapertura del tramo afectado se produzca a las 8.00 horas de mañana, una vez finalicen las labores de limpieza y adecuación de la carretera para permitir la circulación en las mayores condiciones de seguridad, así como la preparación de las plataformas de trabajos en vista a continuar las obras en los próximos meses.

Dadas las características técnicas de las obras y con objeto de avanzar en las mismas, ha sido necesario mantener la carretera cortada al tráfico en el tramo comprendido entre las poblaciones de Seira y Campo desde el pasado 1 de octubre de 2020. Durante este periodo, se permitió la circulación de vehículos en las festividades de Nuestra Señora del Pilar y Todos los Santos para facilitar el acceso de los turistas al valle de Benasque.

Durante este periodo, se han llevado a cabo numerosas actuaciones, entre ellas, la ampliación de la calzada en el tramo comprendido entre la Presa de Argoné y Campo, donde se ha realizado la ejecución de la
plataforma mediante la formación de rellenos, ejecución de desmontes y formación de muros de protección de escollera frente a la crecida de avenidas del cauce del río Ésera.

CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS

La longitud de la actuación es de 11,98 kilómetros, la cual se desarrolla en los términos municipales de Castejón de Sos, Seira y Campo, todos ellos en la provincia de Huesca.

Se trata de una carretera de montaña que discurre por un espacio natural de elevado interés ambiental y acusada fragilidad. Por ello, el entorno atravesado por la traza presenta fuertes condicionantes orográficos, así como medioambientales.

En la mayor parte del trazado, la N-260 discurre encajada entre el río Ésera y los taludes del macizo montañoso, resultando un espacio estrecho y limitado en donde ejecutar las obras de acondicionamiento. De este modo, la anchura de la calzada de la carretera N-260 es escasa en la actualidad, aproximadamente unos 5,5 metros, con ligeros sobreanchos de hasta 6 metros y estrechamientos hasta los 4,5 metros en zonas puntuales que dificultan el cruce de vehículos.

La solución proyectada consiste en la ampliación de la plataforma de la carretera N-260, adoptando una anchura de 8 metros (dos carriles de 3,50 metros y arcenes de 0,50 metros. La ocupación y el impacto en las zonas más conflictivas que discurren junto al río Ésera se minimizarán mediante la construcción de voladizos apoyados y anclados a la roca.

También se dotará a la carretera de sobreancho en las curvas. De esta manera se facilitará el cruce de dos vehículos pesados o autobuses. El proyecto incluye la ejecución de dos túneles de 265 metros y 540 metros de longitud, respectivamente.