15 de noviembre de 2019
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  • 24 de septiembre de 2009

    El coronel Salvador Cuenca dice que Afganistán tiene unos rasgos que "no admiten la imposición desde el exterior"

    JACA (HUESCA), 24 Sep. (EUROPA PRESS) -

    El ex agregado de Defensa en la Embajada Española en Kabul, el coronel Salvador Cuenca, ha manifestado hoy que "Afganistán tiene unos rasgos distintos que no admiten la fragmentación, ni la imposición desde el exterior".

    Durante su intervención en la cuarta jornada del XVII Curso Internacional de Defensa de Jaca ha hablado sobre "Afganistán hoy y su posible evolución: un enfoque desde Occidente", destacando que "el espacio afgano ha sido siempre una zona tapón y difícil cruce de caminos entre imperios. Este país ha sido la tumba de los expansionismos en Asia Central".

    El coronel Cuenca ha destacado que "es imposible ignorar que existen varios Afganistán definidos por relaciones étnicas, religiosas, sociales y de entorno, donde los poderes fácticos todavía siguen representando una parte muy importante del poder real en el país". También ha apuntado tres datos subyacentes que son básicos en la problemática afgana: la diversidad y constante pugna interétnica, la frontera y el acceso al agua.

    Respecto a la situación afgana en los últimos meses, ha asegurado que "muestra claramente una evolución desde una operación que inicialmente fue planteada como de mantenimiento de la paz, hacia una situación de conflicto cada vez más intenso". En relación con lo anterior, el coronel Salvador Cuenca ha explicado que "la situación no evoluciona a favor de las Fuerzas Internacionales".

    Para el general Cuenca es un aforismo de los conflictos asimétricos el de que "cuando la guerrilla no pierde, gana; y cuando las fuerzas regulares no ganan, pierden". Este aforismo se está cumpliendo en la actualidad, según el coronel Cuenca al indicar que "los insurgentes están ganando la batalla de la propaganda a los 'corazones y mentes' de la población afgana".

    En su intervención ha destacado que "cualquier estrategia de la Comunidad Internacional debería basarse en un proyecto común de mínimos", informan desde la organización en un comunicado.

    En ese proyecto, "habría que tener en cuenta que pese a todas las divisiones étnicas, religiosas y sociales, la historia común y las agresiones exteriores constantes han forjado una nacionalidad afgana de rasgos distintivos que no admite la fragmentación ni la imposición desde el exterior". El tiempo ha demostrado que "no existe exclusivamente" una salida militar al conflicto, "aunque la presencia de las fuerzas internacionales es un factor esencial para poder afianzar las acciones necesarias para la constitución de un verdadero Estado que sea capaz de revertir la actual situación".

    Para concluir, ha señalado que el estado "deseable" de la cuestión afgana, resultará "inevitablemente" de una Conferencia Internacional en la que los países vecinos deberán jugar un papel fundamental, quedando finalmente todos con sus pretensiones respectivas "razonablemente insatisfechas".

    MENSAJE REALISTA

    El ex Alto Representante de la Unión Europea en Afganistán, Francesc Vendrell, se ha referido al compromiso de la Comunidad Internacional. "Hay un futuro para Afganistán -ha asegurado- y hay que tratar de que sea el que han esperado durante tantos años los afganos, pero estamos en una situación complicada y se va a necesitar mucha imaginación y voluntad política".

    También ha destacado el trabajo realizado por la Comunidad Internacional asegurando que "se han producido avances importantes en salud, educación, derechos humanos o infraestructuras, pero también ha habido muchos errores".

    Vendrell ha planteado que "tarde o temprano los propios afganos son los que van a tener que construir su propia seguridad, pero no va a ser tarea fácil, ya que no se trata tan sólo de ir aumentando el número de policías y de militares afganos, sino que el trabajo que deben desarrollar en la zona tiene que ser de calidad y no tanto de cantidad".

    Finalmente, Vendrell considera que los países europeos todavía tienen mucho trabajo por delante para explicar con claridad a sus ciudadanos las razones que justifican su presencia en Afganistán. "De la misma forma que hay una apatía y un desencanto por parte de muchos afganos hacia la presencia militar internacional, lo mismo está pasando en Europa, donde los ciudadanos no acaban de entender la presencia de soldados de sus países cuando el Gobierno afgano, para algunos de ellos, da la impresión de ser corrupto y débil", ha precisado.

    EMBAJADOR AFGANO

    El embajador en funciones de Afganistán en España, Gul Ahmad Sherzada, ha ofrecido una visión sobre los logros conseguidos durante los últimos ocho años de apoyo que ha recibido su país de la Comunidad Internacional. También ha hablado de las debilidades a las que todavía hay que hacer frente teniendo en cuenta los 30 años de guerra padecidos, que han modificado completamente el estilo de vida de los afganos y han destruido su infraestructura cultural y social.

    Ahmad Sherzada ha apuntado que los dos retos más importantes a los que se enfrenta son la reducción del cultivo del opio y la lucha contra la insurgencia.

    "La solución propuesta es mejorar las paupérrimas condiciones de vida de la población, lo cual se podría lograr mediante un fuerte desarrollo económico basado en la agricultura como el cultivo de pistachos, almendras, azafrán o verduras que le abrirían mercados en el exterior". Todo ello debería acompañarse de una mejora de sus infraestructuras.