17 de enero de 2021
26 de noviembre de 2020

La DPZ instala paneles informativos en el poblado islámico de Ateca, donde el Mío Cid situó la batalla de Alcocer

La DPZ instala paneles informativos en el poblado islámico de Ateca, donde el Mío Cid situó la batalla de Alcocer
La DPZ instala paneles informativos en el poblado islámico de Ateca, donde el Mío Cid situó la batalla de Alcocer. - DIPUTACIÓN DE ZARAGOZA

ZARAGOZA, 26 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Diputación de Zaragoza ha instalado dos paneles informativos en el yacimiento de La Mora Encantada, el paraje de Ateca bajo el que se encuentran los restos del poblado islámico en el que el Cantar del Mío Cid situó la conquista y la posterior batalla de Alcocer.

Cuatro campañas de excavación realizadas por la DPZ en los últimos años han permitido confirmar la existencia de este asentamiento musulmán del siglo XI del que solo se tenía constancia en los versos del mítico cantar de gesta.

Los paneles informativos ofrecen varias explicaciones con las que los visitantes podrán descubrir la historia de este yacimiento poco conocido hasta ahora en el que poco a poco han ido produciéndose diferentes hallazgos que prueban la existencia del famoso poblado islámico del que se hace eco el Cantar del Mío Cid.

"El objetivo de los carteles es convertir el paraje de La Mora Encantada en otro de los reclamos turísticos de la zona, situándolo como uno de los puntos de mayor interés del Camino del Cid, el itinerario turístico y cultural que atraviesa España de noroeste a sudeste y que sigue las huellas literarias e históricas de Rodrigo Díaz de Vivar utilizando el famoso cantar de gesta como guía de viaje", ha destacado el diputado provincial José Carlos Tirado, representante de la Diputación de Zaragoza en el Consorcio Camino del Cid, gestor de la ruta del que forma la DPZ, junto a otras siete diputaciones provinciales de España.

ALCOCER Y CANTAR DEL MÍO CID

El yacimiento de Alcocer está situado en el paraje de La Mora Encantada, dentro del término municipal de Ateca, en una zona alta y abarrancada característica de los emplazamientos hispanomusulmanes. La primera excavación la hizo en 2004 el Ayuntamiento de Ateca, y las otras cuatro las ha realizado la institución provincial, desde el año 2016 dentro del programa de actividades del Camino del Cid.

El Cantar de Mío Cid describe con minuciosidad, a modo de 'road movie' medieval, las andanzas de Rodrigo Díaz de Vivar por diversas localidades hispánicas que siguen existiendo en la actualidad.

No obstante, algunos de los asentamientos citados, como Alcocer, desaparecieron hace tiempo, lo que supuso un reto para los historiadores que intentaron saber si este lugar existió. Se investigó en archivos, se analizó la toponimia de la zona, se consultaron los escritos de los grandes estudiosos del poema y se llegó a la conclusión, a finales de los ochenta, de que Alcocer, si existió realmente, tenía que estar en La Mora Encantada, frente a otro asentamiento denominado Torrecid que es donde se supone que el guerrero castellano se asentó con sus huestes antes de conquistar el enclave musulmán. Las sucesivas excavaciones realizadas desde entonces han confirmado su existencia.

La conquista de Alcocer se cuenta en el Cantar del Destierro, los versos en los que el Cantar del Mío Cid narra el exilio del legendario caballero. El autor del poema tenía grandes conocimientos de geografía, lo que permite seguir con precisión todo el destierro literario del Cid por tierras de Soria, Guadalajara, Zaragoza y Teruel.

En concreto, la ruta aragonesa de Rodrigo Díaz de Vivar comenzó en un lugar situado entre Ariza y Cetina. Después, el guerrero atravesó Alhama y pasó de largo por el núcleo urbano de Ateca para instalarse en un promontorio cercano al río Jalón desde el que se dispuso a conquistar Alcocer. Lo logró 15 semanas después. Sin embargo, una vez que este asentamiento estuvo en su poder, un ejército valenciano acudió al lugar para recuperarlo. El Cid presentó batalla y venció a los musulmanes de forma aplastante.

HALLAZGO

Los trabajos de investigación llevados a cabo en la zona han permitido sacar a la luz restos de estructuras, algunas de ellas estancias de las viviendas, viandas y cerámicas pertenecientes al periodo taifal hispánico, como piezas de cerámica para uso en cocina y mesa --ollas, cazuela, fragmentos de loza dorada de Calatayud, entre otros objetos--.

Esas características permiten datarlas en el siglo XI, lo que coincidiría con el paso del Cid por aquellas tierras en el 1081. También se ha descubierto una redoma o vasija con un doble cuerpo anexo para verter el líquido del interior que no es típico de la zona de Calatayud, lo que apunta a que Alcocer formaría parte de una importante ruta comercial en la que se venderían artículos de prestigio.

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