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    Casi 8 millones para restaurar los daños de las riadas de 2013 en Huesca

    Casi 8 millones para restaurar los daños de las riadas de 2013 en Huesca
    DGA

    HUESCA, 15 Jun. (EUROPA PRESS) -

       El Gobierno de Aragón ha invertido casi 8 millones de euros para restaurar los daños de las riadas que se produjeron en Huesca los días 17 y 18 de junio de 2013.

       Las inundaciones produjeron serios daños en infraestructuras y parajes de la práctica totalidad de los valles de la provincia oscense.

       En este contexto, el Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente ha tenido que invertir casi 6 millones para restablecer los desperfectos en las comarcas, donde el turismo en una de sus principales fuentes de ingresos. Asimismo, la Consejería de Obras Públicas, Urbanismo, Vivienda y Transportes ha tenido que aportar otros 2 millones para distintas reparaciones.

       Durante el invierno de 2012 y la primavera de 2013 se sucedieron multitud de precipitaciones en forma de nieve, seguidas de lluvias, que provocaron bruscos deshielos, lo que dificultó los primeros trabajos de reparación.

       Ocho meses más tarde, los días 17 y 18 de junio de 2013, las precipitaciones fueron inferiores, 100 litros por metro cuadrado en todos los valles de la provincia. No obstante, había una gran cantidad de nieve acumulada y al producirse bruscos deshielos, agravaron los daños provocados por los temporales anteriores.

       Las localidades de Benasque, Castejón de Sos y El Run, que sufrieron importantes daños en las infraestructuras de suministro de agua de boca como consecuencia de las riadas, recuperaron la normalidad gracias al esfuerzo inversor y al trabajo realizado por el Instituto Aragonés del Agua (IAA), el Ayuntamiento, los vecinos y las empresas de la zona.

       Tuberías, potabilizadoras, caminos, cauces y otros elementos que completan el ciclo del agua están operativos desde hace varios meses, tras una inversión de emergencia de 2,6 millones de euros por parte del IAA.

    BENASQUE

       Las obras de mayor importe (1.892.257 euros) se centraron en la localidad de Benasque. Comenzaron de manera inmediata después de las inundaciones y supusieron la reposición de una tubería a lo largo de 833 metros, con 250 milímetros de diámetro, en la margen derecha de Esera, para abastecer a la población de forma provisional, antes de la reparación del puente y, de forma definitiva, en situación normal.

       Los trabajos continuaron con la reconstrucción de 1.156 metros de tubería de gran diámetro (315 milímetros), ejecutada en la margen izquierda del Esera, para conectar la captación con la nueva potabilizadora y los depósitos.

       Asimismo, se repuso una potabilizadora junto a los depósitos existentes, diseñada para caudales punta en consumos de verano y como previsión futura de crecimiento de la población.

       Las obras se completaron con un nuevo puente sobre el Esera para el paso a la margen izquierda de las tuberías ejecutadas que unen el depósito de agua tratada con el casco urbano de Benasque.

       El consumo de agua en Benasque es de 2.600.000 litros diarios de media, aunque en plena temporada turística, el consumo puede elevarse a 4 millones de litros diarios.

       Aquellos días las precipitaciones provocaron una importante avenida que supuso el desbordamiento del río Ésera a su paso por  Castejón de Sos, que dañó seriamente la conducción de abastecimiento de agua para el consumo de boca de esta localidad, en el tramo que discurre junto al núcleo de El Run.

       Por otro lado, parte de la escollera que protege la parcela donde está instalada la estación depuradora de Castejón de Sos, en fase de construcción, se vio afectada por la riada, si bien consiguió proteger a la parcela y las obras de la depuradora que se está construyendo.

       Para la reposición de los daños, las obras, que se iniciaron apenas un mes después de las riadas, han supuesto una inversión de 749.745 euros y consistieron en la reparación de la parcela en la que se encuentra la depuradora y el camino por el que discurren las tuberías que abastecen de agua de boca a Castejón de Sos, además de la reparación de la escollera de 233 metros de longitud y una altura máxima de 6,65 metros sobre la cimentación, en la margen izquierda del Esera, en el entorno de la parcela que ocupa la depuradora. Se reforzaron también los tramos del río que resultaron afectados por las riadas.

    INFRAESTRUCTURAS

       Por parte de la Dirección General de Gestión Forestal, la inversión para reponer las infraestructuras y elementos daños se eleva a algo más de 3 millones de euros.

       Los trabajos a lo largo de los últimos meses han consistido, sobre todo, en correcciones hidrológico-forestales para la protección de bienes y personas; infraestructuras de riego para evitar la muerte del arbolado; infraestructuras viarias, especialmente puentes y pasarelas sobre cauces; escolleras; pistas forestales, recuperaciones de praderas, reparaciones de tomas de agua, arreglos de zonas de ocio y acampada.

       "Son trabajos quizás poco visibles para el gran público pero que han supuesto recuperar espacios absolutamente relevantes para estas comarcas, que tienen en ellos un importante patrimonio, que hace también las veces de atractivo turístico y, por tanto, de visitantes", ha explicado el director general de Gestión Forestal del Gobierno de Aragón, Roque Vicente.

       Los trabajos han afectado en estos meses a la práctica totalidad de los valles oscenses: Ribargorza (1.110.000 euros), Jacetania (656.000 euros), Alto Gállego (162.000 euros), y Sobrarbe (163.000 euros).

       Gestión Forestal también ha tenido que acudir a otras comarcas oscenses para paliar los daños de aquellos días de tormentas. Es el casco del Cinca Medio (130.000 euros), del Bajo Cinca (68.000 euros), o del Somontano (7.000 euros).

    CARRETERAS

       El 31 de octubre de 2012, la Dirección General de Carreteras del Gobierno de Aragón  ya había reparado los daños que se produjeron en varios puntos de la A-139 como consecuencia del desbordamiento del Ésera.

       El Gobierno de Aragón actuó con la máxima celeridad para devolver la normalidad en los accesos al Valle de Benasque, y al día siguiente del desbordamiento del río, se logró habilitar un paso alternativo para que  el tráfico se resintiera lo menos posible.

       En paralelo, comenzaron los trabajos que afectados no sólo a la A-139, sino también en la A-2617, entre Cerler y el área de Ampriu, y con la construcción de una nueva rotonda en el desvío de la carretera que une Benasque con Cerler para facilitar la fluidez del tráfico.

       En la A-2617, entre la localidad de Cerler y el área de Ampriu se realizaron trabajos de estabilización de taludes, adecuación de drenajes y reparación de firme en este tramo de 8 kilómetros, que requirió una inversión de 200.000 euros.

       Además, la Dirección General de Carreteras construyó una nueva rotonda en el desvío de la carretera que une Benasque con Cerler. Se trata de la sustitución de la anterior intersección por una glorieta que mejorará la circulación durante la temporada de esquí a los vehículos que transitan por este punto ya que facilita la incorporación de los vehículos que procedan de Cerler.