5 de diciembre de 2020
23 de octubre de 2020

Un informe de la CHE señala que los puntos de retorno de riego cuentan con el mayor nivel de presencia de plaguicidas

ZARAGOZA, 23 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha puesto a disposición su informe anual de plaguicidas para el año 2019, en el que ha señalado que los puntos de retorno de riego cuentan con el mayor nivel de presencia de estas sustancias.

El documento recoge los datos de control y vigilancia de la contaminación de origen agrícola en las aguas superficiales de la cuenca del Ebro, en cumplimiento de la Directiva Marco de Agua y las directivas complementarias sobre sustancias peligrosas, ha indicado en una nota de prensa la CHE.

Entre los 21 puntos de control se han detectado cuatro incumplimientos de las normas de calidad ambiental teniendo en cuenta la concentración media anual, dos de ellos en el Barranco de La Violada, en La Pardina (Huesca); una en el Zadorra, en Salvatierra (Álava), y en La Clamor Amarga, en Zaidín (Huesca).

También se han detectado incumplimiento de la normativa pero de forma puntual en tres localizaciones: en el río Zadorra, en Salvatierra, en cuatro ocasiones; en el río Jiloca, en Daroca, en una ocasión y en la Clamor Amarga, de Zaidín, en dos ocasiones.

En el general de la red, las masas donde se ha percibido el mayor nivel de plaguicidas coincide con puntos de retorno de riego como el Arba, en Tauste; Clamor Amarga, en Zaidín; Flumen, en Sariñena; Alcanadre, en Ontiñena, y Cinca, en Fraga. Los meses con mayores concentraciones en todos los puntos muestreados fueron los de mayo y julio.

SUSTANCIAS

Aunque se ha observado la práctica desaparición de una de las sustancias más destacadas en otros ejercicios, el Clorpirifós, a su vez se ha detectado un aumento del número de plaguicidas utilizados respecto a los últimos años: Atrazina, Simazina, Terbutrina y Desetilatrazina, que apenas habían aparecido en controles anteriores.

El Laboratorio de la Confederación Hidrográfica del Ebro en 2019 obtuvo acreditación nacional ENAC para analizar nuevas sustancias, con lo que la lista de plaguicidas se ha incrementado desde los 23 de 2018, a los 53 analizados en el último ejercicio. Con ello también se ha multiplicado por dos el número de determinaciones analíticas realizadas, que alcanzan las 4.042.

Se ha realizado seguimiento de la presencia de plaguicidas en las estaciones que controlan los puntos de captación de agua para abastecimiento, la denominada 'RED ABASTAS', y donde los resultados han confirmado que existe baja presencia de estas sustancias.

En estos puntos, además, con un tratamiento de potabilización adecuado, el agua de consumo humano queda exenta de plaguicidas. El informe ha incluido una recomendación para las Comunidades de Regantes para minimizar la afección por el uso de una serie de plaguicidas que aparecen en las listas de sustancias peligrosas y de sustancias en observación.

La Confederación cuenta en la actualidad con varias redes de vigilancia, entre las que destacan la especializada Red de Control de Plaguicidas, que permite realizar el seguimiento de la contaminación de origen agrícola o difuso, y la Red de Control de Sustancias Peligrosas, para el control de la contaminación de origen industrial o puntual.

Además de estas redes específicas, el organismo tiene redes generales de calidad, con toma periódica de muestras de agua o incluso, con analizadores en tiempo real, con las que realiza desde hace tres décadas un control sistemático de las aguas superficiales y desde los años 90, de las masas de agua subterránea.

EBRO SOSTENIBLE

Los trabajos para el control de la calidad de la cuenca responden a los principales ejes de acción de la CHE definidos para un 'Ebro Sostenible'.

El eje 1 se refiere a la mejora del conocimiento que se basa, entre otras cuestiones, en la obtención de información a través de las redes representativas, para mejorar el diagnóstico y tener mayor capacidad de anticipación a las necesidades del futuro.

Por su parte, el eje 3 recoge las acciones para alcanzar el buen estado potencial de las masas de agua, incluidas las medidas para reducir la contaminación difusa.

Los otros tres ejes que también guían los objetivos de la Planificación Hidrológica, son la mejora general de la gestión, la renovación de la visión sobre la dinámica fluvial y la garantía de suministro a los usos esenciales.