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    Diez nuevas variedades de olivo autóctonas en comarcas altoaragonesas

    Diez nuevas variedades de olivo autóctonas en comarcas altoaragonesas
    EUROPA PRESS

    HUESCA, 13 Sep. (EUROPA PRESS) -

       Investigadores oscenses han identificado en el último año en el Alto Aragón diez variedades de olivo autóctonas que no habían sido caracterizadas anteriormente.

       El último número de la revista científica Lucas Mallada, presentado esta semana en la capital oscense, recoge los resultados de este estudio desarrollado por el profesor del Campus de Huesca de la Universidad de Zaragoza, José Casanova, junto a los ingenieros José Manuel González y Javier Viñuales.

       Sobrarbe, Ribagorza, la Hoya de Huesca y el Somontano, y en algún caso en la Litera, son las comarcas donde han sido encontrados --frecuentemente en unas pocas parcelas-- estos olivos, de los que se conservarán ejemplares en la Escuela Politécnica Superior y en otros viveros para evitar su desaparición.

       El Alto Aragón cuenta con una treintena de variedades de olivo descritas, en muchos casos caracterizadas por su adaptación a zonas frías, situadas en el límite de las áreas donde puede darse este cultivo.

       Entre las localizadas en esta campaña las denominadas Aceitunero de Abizanda y Royeta de Abizanda, Gordera y Rañinera, se encuentran principalmente en parcelas de Sobrarbe. La última, ubicada en zonas altas, también está presente, con la denominación de Olivón de Roda en puntos de la Ribagorza; y la Royeta, en localidades limítrofes de la actual comarca del Somontano.

       Biecuda de Benavente, Biequeruda y Albás, son variedades de la Ribagorza. Ésta última se denomina Robal en Lascuarre (en el valle del Isábena) y aparece en algún punto de La Litera como Guansal.

       En la Hoya de Huesca radican los ejemplares encontrados de Olivonero de Ayerbe y Picudo de Labata. Y también la variedad Cerruda de Liesa, que sin embargo se encuentra también en algunos pueblos del Somontano y el Sobrarbe.

    bANCO MUNDIAL DE GERMOPLASMA DEL OLIVO

       Decenas de descriptores tanto del árbol como de la hoja, el fruto o el endocarpio, se han utilizado para la caractertización de estas variedades, de las que se han remitido muestras al Banco Mundial de Germoplasma del Olivo, que tiene su sede en Córdoba, para su inclusión en su base de datos.

       Los autores también han realizado un análisis multivariante de un total de 29 variedades altoaragonesas localizadas en los últimos años. Entre ellas, están las diez citadas y las recogidas por el ingeniero agrícola formado en el Campus de Huesca Javier Viñuales en el Somontano, en un estudio, elaborado en 2006 como proyecto fin de carrera en la Escuela Politécnica Superior bajo la dirección de Casanova, que sería publicado un año después por la Diputación oscense, y en la Hoya de Huesca (en este caso en 2009).

       El trabajo actual, que ha contado con una ayuda para proyectos de investigación del Instituto de Estudios Altoaragoneses (IEA) que ha servido para financiar viajes y otros gastos, ha permitido dar continuidad a estos estudios previos.

    400 VARIEDADES

       En España existen alrededor de 400 variedades diferentes de olivo, y más de treinta en la provincia de Huesca, ha señalado José Casanova. Este profesor de Escuela Politécnica Superior de Huesca, centro que acoge las enseñanzas agrícolas y medioambientales de la Universidad de Zaragoza, ha destacado la abundancia de las variedades altoaragonesas, y su especificidad por encontrarse en la zona límite del cultivo del olivo, y estar especialmente adaptadas a zonas frías.

       Casanova, que no duda de la existencia de más variedades desconocidas, pretende continuar, junto a González y Viñuales, investigando comarcas como Jacetania, Alto Gállego y diversos valles del Sobrarbe, y que por su altura marcan el limite de la presencia de este cultivo, y que no han sido explorados hasta el momento.

       La revista Lucas Mallada, dirigida por el profesor del Campus oscense José Antonio Cuchí y editada por el IEA, recoge en su número 15, además del trabajo del equipo de José Casanova, otros estudios, realizados por investigadores de la Universidad de Zaragoza, del Parque Nacional de los Pirineos franceses y otras entidades.

       Entre ellos están los dedicados al oso pardo en el Pirineo, los efectos del barranquismo en la fauna acuática del Río Formiga, la erosión en la cuenca del embalse de Arguis, o distintos estudios geologicos.

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