19 de febrero de 2020
27 de septiembre de 2008

Las Jornadas Marianas de los Deportistas celebran en el Santuario de Torreciudad la llegada de un millar de corredores

BARBASTRO (HUESCA), 27 Sep. (EUROPA PRESS) -

La octava Jornada Mariana de los Deportistas acogió esta mañana la llegada de la carrera de relevos más larga del año, con más de 500 kilómetros entre Madrid y el Santuario de Torreciudad, en la que participaron más de mil corredores, en los tres días que ha durado esta prueba, que celebró este año su XIII edición, organizada por atletas veteranos del Club Deportivo Colegio Tajamar (Madrid).

Los corredores llegaron al Santuario a las 11.00 horas, "cansados pero sonrientes", indicaron desde el Santuario de Torreciudad, acompañados por los coches y furgonetas de apoyo, en coordinación con la Guardia Civil. A la entrada al Santuario, los corredores fueron recibidos por imágenes de la patrona de Tajamar y la de la Virgen de los Deportistas, que fueron llevadas a hombros por los atletas hasta el escenario colocado en la explanada.

A continuación, llevaron a cabo distintas ofrendas a la Virgen, entre las que destacaban las medallas de plata y bronce que consiguió el atleta José Antonio Coin en las pruebas de medio fondo de 800 y 1.500 metros del Campeonato de España en categoría Veteranos, y una placa de cristal labrado ofrecida por un grupo de atletas portugueses del equipo de atletismo de la Cámara de Lisboa.

Los benjamines de la carrera fueron dos hermanos, Nacho y Álvaro, de 3 y 5 años, quienes participaron en la prueba acompañados de su padre. Un niño de 12 años, César, corrió un total de 27 kilómetros desde Madrid, y le tocó un relevo a las 4.00 horas. César reconoció que lo había logrado "por la Virgen" porque le había pedido ayuda "para ser mejor".

El corredor senior fue Juan, que a sus 54 años hizo un total de 45 kilómetros de la carrera. Juan es antiguo alumno de Tajamar y pertenece al club de atletas veteranos del colegio que tuvo la iniciativa de organizar la carrera. "Participo desde la primera carrera, y todos los años es una verdadera fiesta deportiva", explicó.

Varios atletas ofrecieron su testimonio personal sobre los valores humanos que potencia la práctica del deporte, pero fue el responsable de la carrera, Lázaro Linares, quien concluyó las intervenciones, al subrayar el espíritu de equipo demostrado por los participantes. Linares puntualizó, "nadie ha sido egoísta, todo el mundo ha procurado que el de al lado tuviera que esforzarse menos, por eso sale tan bien esta carrera".

La octava Jornada Mariana de los Deportistas terminó con la celebración de la Eucaristía a mediodía, y con una comida popular al aire libre.