28 de marzo de 2020
23 de julio de 2008

Un psiquiatra alerta, en la Universidad de Verano de Teruel, de la falta de recursos de hospitalización para menores

TERUEL, 23 Jul. (EUROPA PRESS) -

El psiquiatra Pedro Manuel Ruiz Lázaro alertó hoy, en la Universidad de Verano de Teruel (UVT), de la falta de servicios públicos de hospitalización para adolescentes en Aragón.

Dos de cada diez niños y adolescentes presenta algún problema de salud mental y sin embargo, este elevado porcentaje no parece importar a las autoridades sanitarias aragonesas que se resisten a implantar un servicio de hospitalización específica para niños y adolescentes en Aragón donde se traten enfermedades tan graves como psicosis, anorexias o depresiones psicóticas, ha puesto de manifiesto Pedro Manuel Ruiz Lázaro, especialista en Psiquiatria y uno de los profesores que participa en el curso de la UVT " Psicopatología de adolescencia: Ni niños ni adultos" que se desarrolla durante toda esta semana en el Campus de Teruel.

Ruiz ha afirmado que desde el año 2001, "somos ilegales en Aragón porque carecemos de una planta de hospitalización específica para niños y adolescentes" y ha añadido que "se llevan años oyendo promesas por parte de los políticos pero nunca llegan".

Para el psiquiatra "es necesario contar con un dispositivo específico para poder hospitalizar a los niños y adolescentes con enfermedades mentales graves porque estamos a años luz de las realidades de otros países y de otras realidades en otras comunidades autónomas". Sólo Castilla La Mancha y Aragón carecen de dispositivo específico de hospitalización, ha afirmado.

En otro orden de cosas, Ruiz ha precisado que el 0,7 por ciento de la población de 12 años tienen un trastorno alimentario y ha indicado que es muy importante trabajar en la prevención. Este psiquiatra ha advertido de la necesidad de que los políticos tomen conciencia de que la población infanto-juvenil debe ser atendida por profesionales específicos, tanto desde la enfermería como desde la psicología.

Según ha denunciado, salvo en Albania, en el resto de países de la Comunidad Económica Europea existe un servicio de psiquiatría infanto juvenil que está reconocido como una especialidad autónoma. Aquí --ha lamentado-- no está reconocida esta especialidad pese a ser la sociedad científica más antigua.

"Tienen que existir psiquiatras para el niño y el adolescente reconocidos oficialmente, debe haber psicólogos con esa especialidad, al igual que enfermeros con plazas reconocidas porque no vale un mismo profesional para atender a un anciano que a un niño", ha sentenciado.

Pedro Ruiz ha insistido en la idea de recuperar los valores tradicionales en la educación del niño para evitar futuros problemas en la adolescencia y ha apelado a una educación basada en el esfuerzo de los pequeños. También ha subrayado la conveniencia de enseñarles a frustrarse, "ya que las frustraciones forman parte de la vida", además de saber aplazarles las gratificaciones "porque estamos inmersos en una sociedad opulenta y en una cultura de la inmediatez donde todo lo que quieren lo consiguen al momento".

Sobre la actual crisis de los valores en los niños y jóvenes ha hablado largo y tendido, Mariano Velilla, jefe de sección de Psiquiatría Infanto-juvenil del Hospital Clínico Universitario de Zaragoza y director del curso. Velilla ha reivindicado la recuperación de los valores tradicionales de la familia y del diálogo entre ella, una institución "que hoy se tambalea", ha dicho.

Para Velilla, el papel de las familias es fundamental para evitar que los niños de hoy acaben adquiriendo una personalidad violenta, consumiendo estupefacientes, o bien con un trastorno en la conducta alimentaria, "que cada día la sufren más jóvenes por culpa de la sociedad artificial en la que vivimos" y de la que buena parte es responsable la programación televisiva y la publicidad actual.

Para proteger de estos desajustes a los pequeños, el psiquiatra ha aconsejado educar a los niños desde el afecto pero también desde la autoridad, "porque ahora se están viendo las consecuencias de la ausencia de firmeza en la educación", ha recordado Velilla, para quien los niños necesitan hoy figuras de referencia, "no importa la cantidad de tiempo que se pase con el niño, sino la calidad en la relación afectiva y la coherencia en el ejemplo de la vida cotidiana a la hora de transmitir valores".

Por su parte, la escritora Espido Freire, ha insistido en la importancia del fenómeno audiovisual, y más concretamente en Internet, como enorme factor de riesgo para los jóvenes de hoy. "Los jóvenes trabajan con los audiovisuales y no hay una reflexión previa a lo que ven, sólo respuestas a estímulos".

En la televisión se ofrece una normalización de situaciones extremas, una búsqueda de lo raro y extraño, y una ausencia total de empatía. Freire ha denunciado el papel que la televisión y la publicidad están jugando en el fomento de "la idealización de comportamientos amorales y poco éticos". Como ejemplo ha puesto la programación de una serie de televisión de éxito en la que los protagonistas son un narcotraficante de drogas y varias prostitutas adolescentes.

La escritora también ha puesto de relieve "la gran frivolidad" que existe sobre el cuerpo de la mujer en la publicidad y en temas tan serios como los derivados de los trastornos alimentarios, especialmente en la bulimia, una enfermedad de que ella fue presa hace 15 años, cuando era adolescente, según ha recordado.