2 de diciembre de 2020
23 de septiembre de 2009

Un servicio del Hospital Miguel Servet permite realizar la hemodiálisis en casa con nuevas máquinas adaptadas

ZARAGOZA, 23 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Hospital Miguel Servet de Zaragoza ofrece un servicio que permite a los pacientes con insuficiencia renal realizar la hemodiálisis en casa con unas nuevas máquinas de diálisis cuyo funcionamiento se ha simplificado y que pueden instalarse en el domicilio del paciente de forma que éste ya no depende de los horarios del centro ni de los transportes hospitalarios para llevar a cabo su dialización.

Las máquinas aparecieron en España hace unos dos o tres años, sin embargo, en Aragón han empezado a utilizarse recientemente y a fecha de hoy, sólo una paciente del Miguel Servet ya dispone de una en su casa, mientras que otra paciente está inmersa en el proceso de aprendizaje del funcionamiento de estos aparatos.

Los doctores Jesús Pérez, Luis Miguel Lou y Raquel Pernaute son los responsables de la Unidad de Diálisis del Hospital Miguel Servet. La diálisis en el domicilio no es algo nuevo. En Aragón, desde los años 70 ha habido pacientes que se han dializado en casa, sin embargo, en los últimos años se había abandonado esta práctica, entre otros motivos, porque las máquinas de hemodiálisis eran de enorme complejidad y, en principio, diseñadas para ser utilizadas por un especialista.

Las nuevas máquinas de hemodiálisis están ideadas para utilizarse en el domicilio, según explicó a Europa Press el doctor Jesús Pérez. "Inicialmente la diálisis en el domicilio estaba pensada para un paciente pasivo y un familiar que aprendía a utilizar las máquinas y era el que realizaba la diálisis al paciente", señaló Pérez, "sin embargo, ahora el paciente es activo y colaborador y dirige su tratamiento, mientras que el familiar es una figura de apoyo", matizó.

En los últimos 20 años, ha habido seis pacientes que han realizado la diálisis en su domicilio en Aragón, aunque desde hace 14 años ninguno realizaba esta técnica en casa. Principalmente, se trataba de pacientes que vivían lejos de los centros de diálisis. Pero, desde el año 1981, el número de centros destinados a este fin ha aumentado, y existen lugares de dialización en Zaragoza, Teruel, Huesca, Barbastro, Alcañiz, Jaca y Calatayud.

En Aragón los pacientes con insuficiencia renal suman alrededor de 1.010, de las que unos 600 cuentan con un trasplante renal sustitutivo funcional, es decir que no necesitan diálisis. El resto de estas personas se encuentran en tratamiento. La diálisis domiciliaria puede ser peritonial, y una veintena de pacientes utiliza esta técnica para dializarse. La hemodiálisis domiciliaria supone una técnica más complicada y sólo una paciente aragonesa la lleva acabo en la actualidad.

El tratamiento de hemodiálisis en domicilio "es para pacientes muy concretos, gente que se quiera involucrar mucho en su tratamiento, que necesita libertad por su profesión o por su hábitos de vida y que no quieren estar sujetos al horario del hospital", indicó el doctor Luis Miguel Lou. Además, psicológicamente, "dializarse en su ambiente, en casa, les ayuda mucho", aunque, por supuesto, deben ser pacientes "mentalizados y cumplidores", añadió Lou.

El objetivo final no es que todos las personas con fallo renal acaben realizando su tratamiento en casa, matizó el doctor Jesús Pérez, "y si conseguimos que sean un 5 por ciento, ya será un éxito", apostilló.

Cabe señalar, que el centro hospitalario no adquiere las máquinas, sino que es un servicio que se contrata. La casa de dializadores entrega al paciente el aparato y se encarga del mantenimiento y del suministro de líquidos y otros materiales necesarios.

LA CLAVE, LA MÁQUINA DE OSMOSIS

El gran avance que ha permitido trasladar la hemodiálisis al domicilio y hacer al paciente principal responsable de su tratamiento ha sido la máquina de osmosis, es decir el aparato que purifica el agua para la diálisis.

El agua de red no sirve para la dialización, las personas que no sufren insuficiencia renal pueden beber de ese agua porque el estómago y el riñón filtran aquellas sustancias nocivas, sin embargo el paciente que debe dializarse no puede utilizar este agua que entraría constante y directamente en contacto con su sangre. Por tanto, el agua debe ser "ultrapura", según explicó Pérez.

Antes, los aparatos que se dedicaban a purificar el agua ocupaban mucho espacio --una habitación entera-- y trabajaban con un sistema muy complicado. Ahora, la máquina de osmosis, que funciona a base de presión y una membrana filtradora, obtiene agua ultrapura. Este avanzado aparato ocupa lo mismo que un monitor de ordenador.

Además de la simplificación en el proceso de purificación del agua, las máquinas son más manejables que las de hospital, su funcionamiento es más sencillo y están programadas para atender las necesidades de cada paciente que las maneja a través de una pantalla táctil.

Concha F. es la única paciente aragonesa que cuenta con una máquina de hemodiálisis en su domicilio. No encontró mucha dificultad durante el proceso de aprendizaje, y asegura que psicológicamente ha supuesto "un gran avance para ella" poder dializarse en su casa.

Concha comentó en declaraciones a Europa Press que ella siempre se ha involucrado mucho en su tratamiento y que "sólo hace falta tener ganas para aprender". Cuenta con la máquina de hemodiálisis en su casa desde el mes de junio, y hasta el momento no sufrido ningún percance grave.

"La máquina suena en cuanto algo no va bien", afirmó, y en esos momentos, "la calve está en actuar con rapidez", aunque Concha siempre procura realizar sus sesiones de dialización cuando un familiar se encuentra en casa, tal y como recomiendan los médicos.

AVANCES EN LA DIÁLISIS PRERITONIAL

La diálisis peritonial trabaja con el principio de que la membrana peritoneal que rodea el intestino puede actuar como una membrana semipermeable natural, y que si se difunde un líquido de diálisis especialmente formulado alrededor de la membrana entonces se da la diálisis por difusión.

En este sentido también ha habido avances de manera que, si hasta ahora el paciente debía realizar la diálisis manualmente unas tres veces al día, ahora las máquinas cicladoras permiten que el la persona realice la diálisis por la noche durante unas ocho o nueve horas seguidas sin tener que preocuparse de cambiar las bolsas de líquidos.